viernes, 16 noviembre, 2018
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En los casos de abuso sexual a infantes en Tabasco, 80 por ciento de los agresores son familiares o amigos cercanos.

Aumenta violación de menores; complicidad en familia

Flor García Morales

@FlorGarciaMora1

“Tenía ocho años cuando la pesadilla empezó. Mi primo llegaba a la casa y mi madre me dejaba a su cuidado para ir a buscar a mi hermana a la secundaria, apenas ella se iba él me obligaba hacer cosas que no me gustaban y yo sabía que no eran buenas, pero mamá siempre me dijo que debía hacerle caso o me castigaría”.

“Así sucedió durante dos años, hasta que un día le dije a mi mamá y ella no me creyó, me dijo que por mentiroso me iría al infierno. A los 12 años me salí de casa para trabajar limpiando carros”.

El abuso sexual infantil en Tabasco, es más frecuente de lo que se cree, y 80 por ciento de los casos son cometidos por familiares o amigos cercanos a la familia, esto según reportes de la Asociación Civil Aldea por los Niños.

La directora de Análisis de Estadísticas del Observatorio Ciudadano Tabasco, Julia Arrivillaga, reconoció que la violencia sexual es un delito que va en aumento y lamentó que a pesar de ello, no se toman acciones que vayan enfocadas a disminuirlo o prevenirlo.

“Tenemos que en el caso de delitos sexuales la situación es grave, ya que en el caso de violación estamos arriba de la media nacional, ocupamos el noveno lugar, con la mayor incidencia en el municipio de Centro, y a pesar de ello no vemos una política pública enfocada a prevenir este delito, ni preocupación por parte de las autoridades”, sostuvo.

En su momento la presidenta del Consejo Ciudadano Consultivo del DIF Tabasco, Martha Lilia López Aguilera de Núñez, señaló que el abuso sexual infantil es una realidad que convive con nosotros, donde aproximadamente el 20 por ciento son menores de 8 años y no avisan.

Evitan denuncias

Un estudio dado a conocer por la Fiscalía General del Estado (FGE) casi a finales de 2017, reveló que durante cinco años, 617 menores fueron víctimas de abuso sexual; de éstos, 375 son de 3 a 14 años y 242 tienen entre 15 y 17 años.

La misma fiscalía indicó que en 2012 fueron 172 casos; en 2013 se registraron 182 actos en contra de menores de edad, en 2014 hubo 133 casos, en 2016 se atendieron 247 casos de pederastia, en tanto que en 2017 se tuvo un registro de 330 delitos sexuales cometidos contra menores de edad, de los cuales 241 corresponden a pederastia.

Sin embargo estos casos podrían no indicar una realidad más cruda, según Aldea por los Niños, muchos de los casos de abuso sexual, sobre todo los que son cometidos por familiares, no son denunciados a pesar de que ser descubiertos por la madre o algún otro familiar por temor al “que dirán”, cayendo así en la complicidad de un delito, incluso la Organización de las Naciones Unidas lo reconoce como uno de los delitos más encubiertos.

La presidenta de la AC, Alejandra Arias Gómez, señaló que se calcula que 25 por ciento de todos los casos de violencia infantil son de tipo sexual, mientras que el 80 por ciento de los agresores resultan ser padre, padrastro, tíos, abuelos, primos, amigos cercanos a la familia e incluso la madre; el restante 20 por ciento se trata de extraños.

“Durante estos años que venimos trabajando con niños, se presentan este tipo de abusos, y analizando las estadísticas de las autoridades, tenemos que en promedio de 30 casos al mes alrededor de 7 u 8 casos son víctimas de este tipo de abusos”, abundó.

En Tabasco hay alrededor de 400 mil niños, según el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF), de los cuales 25 mil niños tabasqueños estarían en riesgo de sufrir de abuso sexual.

“Por lo regular cuando nos piden ayuda es porque el abusador ya está en la cárcel pero el niño se queda en el limbo, es decir sin apoyo terapéutico que en este caso es obligación de instituciones como el DIF, Fiscalía de Víctimas en Situación de Vulnerabilidad (Antes CAMVI) y Prodefensa, pero lamentablemente carecen de personal y programas”, subrayó.

“En Aldea por los Niños los apoyamos con psicólogos voluntarios a través de terapias, arte terapia y también les proporcionamos apoyo educativo para que continúen en la escuela, en algunos casos damos seguimiento jurídico”, agregó Arias.

Por otra parte, la activista lamentó la complicidad de muchos familiares, situación que es más recurrente de lo que parece.

“Nosotros hemos planteado que además del castigo para el violador también se castigue al o los cómplices por acción u omisión, porque sabemos que muchas veces, sobre todo la madre están conscientes de lo que ha ocurrido y no lo detienen, ni lo denuncian, lo cual significa que el agresor al no ser castigado volverá a hacerlo”, lamentó.

De acuerdo con datos de la Organización para la Cooperación y Desarrollo Económicos (OCDE), México ocupa el primer lugar a nivel mundial en materia de abuso sexual, violencia física y homicidio de menores de 14 años. Se dice que alrededor de 4.5 millones de niños mexicanos son víctimas de este tipo de delitos pero lo más grave es que solamente se da a conocer el 2 por ciento.

Mejor educación sexual

Flor García Morales

La manera de prevenir el abuso sexual infantil es enseñando a los niños que su cuerpo merece respeto y nadie debe tocarlo de tal manera que lo haga sentir incómodo, u obligarlo hacer algo que les cause miedo o vergüenza.

Para la sexóloga Patricia Martínez Jaimes, es necesario reconocer que el abuso sexual infantil lo cometen generalmente personas cercanas a los niños, por lo tanto se debe estar siempre alerta a las señales que los niños envían.

“Hubo un tiempo en que las campañas estuvieron dirigidas a no hablar con extraños, pero luego se descubrió que los principales agresores están en casa, eso no significa que no se tomen acciones para prevenir los riesgos que existen en las redes sociales y en la calle, sino que es necesario que se cuide a los niños también de sus familiares”, aseveró la sexóloga.

En este sentido Martínez Jaimes dijo que algunos niños se alejan, huyen, se esconden, lloran o pueden orinarse ante la presencia de algún agresor.

“Si un niño busca alejarse de algún pariente o extraño y los padres insisten en que debe abrazarlo y besarlo lo están enseñando a obedecer aún en contra de su voluntad; nadie está obligado a aceptar el contacto físico y los niños tienen una sabiduría natural para decidir con quién se acercan y con quién no”.

La especialista recomendó respetar el pudor natural de los niños, por ejemplo a la hora de tomar un baño o vestirse.

“Los niños deben aprender que tienen derecho a decir NO, y ellos deben encontrar en sus padres o algún familiar la confianza para contarle en caso de que algo malo les este sucediendo y saber que les van a creer y no van a ser reprendidos”, advirtió.