lunes, 23 abril, 2018
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Cobro excesivo para transportistas

Por Yair Dessalines

 

Sin dar detalles de la concesión del libramiento y mucho menos revelar el nombre de la empresa, en la reciente inauguración de la obra, Gerardo Ruiz Esparza, titular de la Secretaría de Comunicaciones y Transportes (SCT) federal, anunció que por el Libramiento de Villahermosa transitan más de 18 mil unidades sin cruzar la zona urbana, lo que representa más de 40% de ahorro en tiempo de traslado, reduciendo costos logísticos y mejorando la seguridad y calidad de vida de los habitantes de los municipios de la zona centro de Tabasco.

No obstante, transportistas entrevistados por Revista Grilla se quejaron del excesivo cobro de peaje, en un tramo relativamente corto (24 kilómetros) y una obra inconclusa y en mal estado. Destacaron otros libramientos y periféricos de ciudades del sureste como Mérida y Chiapas, donde no hay el cobro de peaje.

Señalaron que el libramiento que tiene como objetivo dar fluidez al aforo que viaja hacia el sur del país y viceversa, registra escaza afluencia vehicular, el paso de particulares es muy poco, de autobuses de transporte público y turismo escaso, sólo las unidades de carga están siendo obligadas a utilizar la nueva obra  bajo el acoso de la Policía Estatal de Caminos (PEC).

Transitar los 24 kilómetros del Libramiento de Villahermosa tiene un costo de 28 pesos para las motocicletas, 56 pesos para los automóviles, 119 pesos para los autobuses y hasta 145 pesos para los camiones de 5 a 9 ejes. Del tramo Loma de Caballo a entrada de Nacajuca el precio se reduce 50% y un poco menos si utilizas del entronque Nacajuca a entronque Frontera.

En ese sentido, de ser ciertas las cifras proporcionadas por el Ruiz Esparza, en una ecuación simple, las cuotas diarias del Libramiento de Villahermosa sumarían más de un millón de pesos, tomando en cuenta la afluencia de 18 mil unidades y sólo el costo por automóvil de 56 pesos, aunque la cifras podrían triplicarse.

En Tamaulipas y Edomex

Vinculados al Partido Acción Nacional (PAN) y acusados de hacer millonarios negocios con el Gobierno Federal durante los gobiernos de Vicente Fox y Felipe Calderón, los hermanos Mariscal Servitje encabezan diferentes investigaciones por actos de corrupción y tráfico de influencias para quedarse con contratos multimillonarios a través de constructoras ineficientes e incumplidas.

Beneficiados con el esquema de privatización del sistema de salud pública conocido como Proyectos de Prestación de Servicios (PPS), en 2009 surgieron investigaciones por corrupción, opacidad en las obras y aplicación de recursos en el Hospital Regional de Alta Especialidad de Ciudad Victoria, Tamaulipas (HRAE de Ciudad Victoria) a cargo de Constructora Marhnos.

Medios nacionales dieron cuenta de los mecanismos para encarecer obras prioritarias para la población y favorecer a los hermanos Mariscal Servitje, denunciados por inflar contratos y no entregar obras a tiempo o incompletas.

A pesar que desde enero de 2009 se habían entregado a Marhnos la certificación de trabajos, al 2015 el hospital no registraba obras complementarias y no existía personal para prestar los servicios correctamente, irregularidades que pasó por alto la Auditoría Superior de la Federación.

Bajo las mismas prácticas, la construcción del Hospital Regional de Tlalnepantla es otro de los casos que implicó una erogación multimillonaria, por alrededor de seis mil millones de pesos en 25 años, para favorecer con recursos fiscales a este grupo empresarial.

 

Transas en Yucatán

En septiembre de 2012, el gobierno saliente de Ivonne Ortega Pacheco firmó un contrato de prestación  de servicios para la construcción del Hospital Regional de Ticul de segundo nivel con Grupo Marhnos, con un sobrecosto de entre 59 y 96 por ciento,  equivalente a 352 y 465 millones de pesos.

Tras la orden de Rolando Zapata Bello -sucesor de Ortega Pacheco- de investigar los alcances del contrato financiero, se conoció que el contrato fue firmado por el Servicio de Salud de Yucatán y la empresa Infraestructura Hospitalaria de la Península, filial de Grupo Marhnos, bajo el esquema de PPS, por un monto de cinco mil 571.5 millones, a 25 años, a razón de 185.5 millones de pesos por año.

Los cinco mil 571.5 millones de pesos incluyeron la operación y mantenimiento del hospital durante 25 años y la construcción del edificio, con capacidad para 90 camas censables, a un costo de 948.8 millones, según la última cifra reconocida oficialmente.

Sin embargo, documentos de la Secretaría de Salud del gobierno federal (SSA) indican que el costo promedio de construcción de un hospital de segundo nivel con 90 camas, a precios de 2012, debía ser de 596.6 millones.