sábado, 20 octubre, 2018
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El triunfo del movimiento

Juan José López Magaña

“En las revoluciones hay dos clases de personas; las que las hacen y las que se aprovechan de ellas”.

Napoleón Bonaparte

La fiesta en Tabasco no tiene precedente, por primera vez, habrá Presidente de la República tabasqueño, no habrá pretextos para hacer realidad en la medida de lo posible, un cambio que termine con la larga mentira de que “esta vez, sí se hará justicia para Tabasco, por su enorme aportación para el país” Andrés Manuel y Adán Augusto resultaron ser una fórmula arrolladora, se ganó además de las posiciones más importantes, todos los Distritos locales y la mayoría de las presidencias municipales, algo que no sucedía desde los momentos de la hegemonía del PRI de los 90´s, gran parte de este trabajo se debe a la incansable consistencia de Andrés Manuel, pero también a la gran labor política de Adán Augusto como candidato a la Gubernatura, aquí señalamos con anterioridad, que era el que mejor estaba haciendo sus amarres políticos, el que estaba aglutinando fuerza territorial. Se dice que el hombre es de tiempos y circunstancias, en 2012 Adán Augusto había mostrado su presencia en el estado cuando compitió por la Senaduría, en aquel momento supo leer los tiempos, y hábil como es, también supo cuándo manifestar su apoyo incondicional a AMLO, nunca se mostró soberbio y estuvo dispuesto a reconciliar y sumar, de ahí que en su campaña hablara de reconciliación y funcionó tan bien, que la diferencia entre su más cercano competidor es abrumadora y no deja lugar a dudas que será un gobernador fuerte por su presencia política y cercanía con el Presidente de la República, ahora a esperar que asuma y comience un nuevo tiempo para Tabasco.

Definir cómo se siente este momento sin precedentes, es imposible, durante años, escuché a hombres y mujeres con el rostro lleno de arrugas, pero con la mirada y el alma llena de ilusiones, que era importante luchar, narraban orgullosos aquellos momentos que formaron la esencia de lo que denominaban “El movimiento”, bajo esta enorme consigna, hubieron muchos sacrificios; por “El movimiento”, contaban, dejaron sus familias, arriesgaron sus vidas y se perdieron momentos importantes de sus hijos; era necesario actuar, por el movimiento era necesario luchar para tener un mejor futuro. Durante los últimos años, escuché lecciones de vida y coraje que tenían como fondo cada esquina de este hermoso estado, narrativas de aquellos y aquellas que cedieron sus liderazgos a quienes provenían de otros partidos en pro del movimiento, aunque luego eso, les significara persecuciones y finalmente enfrentamientos cuando aquellos se alejaban de los valores y principios que se venían defendiendo en “El movimiento”

Lo acontecido el pasado domingo es un sueño hecho realidad, aquellos que iniciaron y que hoy ya no están con nosotros no pudieron ver el triunfo de la lucha que ellos comenzaron, algunos de los hijos que aún comparten la ideología de izquierda, seguramente su corazón por fin se liberó de ese sentimiento de culpa o rencor que escondieron a sus padres por haberlos abandonado en la infancia por culpa del movimiento, en aquel entonces, quizás, no comprendían la dimensión de la lucha de sus padres, pero ahora que la han abrazado, añoraron que ellos estuvieran ahí para ver lo que tanto se soñó, ver salir al PRI a reconocer un triunfo de la izquierda, ese mismo priismo que reprimió, que encarceló, que arruinó al país, el de los innumerables fraudes y la impunidad, ese mismo priismo que sintiéndose poderoso abusaba del poder y era intocable; ¿y qué decir del PAN?, de esta nueva generación, la que se alejó de los valores del verdadero panismo, que muchas veces nos acompañó en la lucha por la democracia de nuestro país. El pueblo ya estaba cansado de ellos, ya no soportaba más mentiras, la sociedad civil, siendo numerosa, decidió mirar hacia un lugar que se había señalado como prohibido desde que la izquierda se aglutinó en 1988, las constantes campañas de desprestigio generaban temor y reprimían el voto, pero esta vez el entusiasmo de las nuevas generaciones y de las “benditas redes sociales” como AMLO lo señaló, rompieron el nicho social y se caminó al mismo ritmo y destino, la sucesión de izquierda.

Enhorabuena para los electos, ahora a trabajar que la responsabilidad es grande, se tiene que cumplir con lo que se prometió, porque se ofreció una cuarta transformación del país, y no hay espacio para equivocarse y fallar… Hasta el próximo comentario, no olviden seguirnos en Twitter como @juanjoselopezm y en Facebook como @lopezmaganaelecciones.