lunes, 19 noviembre, 2018
Home / REPORTAJES / Empleos emergentes; así enfrenta Tabasco la pobreza
Las familias no se rinden ante la situación asfixiante; buscan opciones para generar ingresos, sin caer en la dincuencia.

Empleos emergentes; así enfrenta Tabasco la pobreza

Por Francisco Olán / Silvia Hernández

@jf_olan / @SHM

En una orilla del río Carrizal la familia de Juana Patricia Méndez construyó una casa con pedazos de lona, lámina vieja y cartón. En la casa vive junto con sus seis hijos y esposo. Desde que su marido fue despedido del trabajo hace dos años, dejaron de rentar y se trasladaron a orillas del río.

“No era fácil pagar la renta porque teníamos que gastar mil quinientos pesos al mes, además vivíamos en un pequeño espacio. Cuando a mi esposo lo despidieron, le dije que nos fuéramos a vivir a orillas del río Carrizal, por la colonia El Espejo y, aquí estamos”, dijo Patricia Méndez.

Como medida emergente tuvo que organizarse entre las labores del hogar y limpiar parabrisas. Era lo menos difícil, aunque de mayor riesgo. Lo poco que gana es para comprar comida: gasta entre 150 y 200 pesos al día, la misma cantidad que gana en los cruceros.

“Hace dos años se agudizó el desempleo. Escuchamos que había despidos de compañías petroleras, de empresas particulares, hasta que le tocó mi esposo. Ahora él busca trabajo en cualquier lado, aunque sea peón de albañil”, manifestó.

Ella no es la única afectada, son muchos tabasqueños que fueron despedidos y optaron por dedicarse a negocios particulares, al comercio informal, o los más afectados optaron por la recopilación de basura o fierro viejo para venderlos y sobrevivir.

De acuerdo con el Semáforo Económico de México, ¿Cómo Vamos?, la pobreza laboral en Tabasco pasó de 41.9 a 46.2 %. Tomando como referencia que la población total de la entidad es de 2 millones 395 mil personas, se puede decir que pasó de 1 millón 003 mil 505 a 1 millón 106 mil 490 personas.

Lenta recuperación del empleo

En el último cuatrimestre, Tabasco mostró una recuperación en materia de ocupación de empleo, dijo el titular del Servicio Nacional del Empleo en Tabasco, Ricardo Poery Cervantes Utrilla, quien especificó que fue de 6.8 %.

Basado en la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo (ENOE), dijo que en enero, 7.5 % de los tabasqueños estaba desempleado, en febrero 8.2%, en marzo 6.9% y en abril 6.8%, estos dos últimos meses fue a la baja.

“No pensemos que va ser por arte de magia, que va ser muy pronto la recuperación, es todo un proceso. Sabemos que se han perdido muchos empleos del 2015 y 2017, fueron por lo menos unos 36 mil empleos”, expresó.

Aseguró que el periodo que una persona permanece sin empleo en Tabasco es de uno a tres meses, aunque hay otros que exceden el tiempo estimado. “Depende que exista la vacante, que se cumpla con el perfil, que los salarios que oferte la vacante sean salarios remunerativos”, manifestó.

Retraso en la ZEE

A fin de reactivar y des petrolizar la economía en Campeche y Tabasco, el presidente Enrique Peña Nieto anunció en Villahermosa, el 4 de mayo de 2016 que se establecería una de las siete Zonas Económicas Especiales (ZEE) que se tenía pensado crear en el norte y sur del país, pero la sorpresa fue mayúscula cuando se supo que sería hasta 2017.

Pero, se acabará este 2018 y los “beneficios” de la mencionada Zona no se verán, ya que hasta el momento y pese a que el Gobierno del Estado cumplió con lo acordado con el Gobierno Federal en donar un predio de 80 hectáreas con valor de casi 100 millones de pesos para que sea sede de la ZEE, no se puede echar a andar pues será hasta 2019, según informó el secretario de Desarrollo Económico, Wilber Méndez Magaña.

Al preguntarle si ya hay empresarios locales que quieran invertir asentó que se trata de empresas agroindustriales, pero que el Gobierno Federal cuenta con una lista de grandes empresas que se establecerán, pero que no le han proporcionado los nombres ni el número de ellas.

¿Por qué le ocultan esa información?, preguntamos y respondió que desconoce el porqué de la negativa, pero hasta el momento sólo les han confirmado que hay una lista de empresas “pero nada más”.

“A todo le entran”

Entre la falta de oportunidades para trabajar y la elevada inflación, aunque menor que la nacional, el estado vive una “economía aplastante, asfixiante, difícil de superar”, así lo describe un prestigiado economista tabasqueño que pide no revelar su nombre, y agrega: “al paso que vamos, todos seremos albañiles o estaremos peleándole las plazas a los maestros que sí se prepararon para atender la educación en las escuelas”.

Indicó que según el Instituto Nacional de Estadística, Geografía e Informática (INEGI), al mes de enero de este 2018, la ciudad de Villahermosa registró la tasa de inflación anual de 4.86%, siendo esta cifra por debajo de la inflación nacional que fue de 5.55%.

“Las autoridades han hecho hasta lo imposible por conseguir los recursos que apoyen a las empresas, pero empresas pequeñas y medianas así como comercios se van a la quiebra al no haber circulante y mientras siga creciendo el desempleo, más empresas y comercios cerrarán y veremos las filas, más largas de lo que están ahora, en casas de empeño”.

Comenta que el desempleo y la inflación han hecho prosperar a algunos de esos establecimientos, que surgen “de repente como hongos; la gente deja sus cosas y jamás las recupera, ya hasta dinero prestado por vehículos hay y por 10 mil pesos, la gente llega a perder un Jetta o un Nissan”, dice el entrevistado.

En las obras de construcción, ya no sólo participan ingenieros o arquitectos y albañiles, sino personal despedido de instituciones gubernamentales, empresas quebradas o Petróleos Mexicanos.

Le quedan a deber a la infancia

La explotación laboral infantil es uno de los delitos penados por la legislación, al considerar que violenta los derechos de los niños; sin embargo, el trabajo que realizan los infantes no ha dejado de existir y ya no por ser explotados por padres o conocidos, sino en muchas ocasiones, la labor de ellos es necesaria para su familia o simplemente para pagarse “el ciber”.

Se está haciendo común ver a niños que tienen desde 6 hasta 13 años de edad y jovencitos enfermos de Síndrome de Down, laborando en tiendas de conveniencia como porteros, recibiendo las propinas que los clientes les quieren dar.

Miguelito es uno de ellos, sostiene que a él no lo manda a trabajar ni su mamá ni su papá, pero como éstos carecen de ingresos que les permita pagar diversiones o pasajes para llevar a sus hijos al parque, él mismo se paga su diversión.

“A mí no me molesta abrir y cerrar la puerta, si me dan dinero, a veces hago hasta 10 pesos y con eso me pago mi juego en el ciber, ahí como ya me conocen me bajan la tarifa y no mortifico a mis papás, porque mi papá se quedó sin trabajo; él era empleado del palacio municipal, pero lo corrieron y no encuentra, entonces mi mami a veces lava ropa o limpia casas”, dice el pequeño de 11 años de edad.

Los hay también que sí trabajan para ayudar al gasto familiar, cifra que superan los 47 mil niños, aunque se dice que la cantidad puede superar los 50 mil debido a que al estar ya penado mandar a los niños a trabajar, nadie dice la verdad sobre sus hijos.