martes, 11 diciembre, 2018
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Expresión 21: símbolo de reformas 

Por Uldárico Canto Taracena

 

En el marco del 108 aniversario de la Revolución Mexicana, este 20 de noviembre, en Tabasco, surge al interior del Partido Revolucionario Institucional, una corriente política interna “Expresión 21”. Estableciendo un propósito fundamental de debatir y crear nuevas reglas políticas que auguren posibilidades de subirse nuevamente a la competencia política para los años venideros.

En síntesis, sus prioridades son:

  1. Abrir un debate público sobre el futuro del PRI, entre militantes, simpatizantes, de frente y con la sociedad.
  2. Impulsar un verdadero proceso de democratización interna del partido con la certidumbre de legalidad, transparencia y equidad.
  3. Construir un nuevo andamiaje orgánico interno acorde a la nueva realidad política y a los desafíos que imponen las condiciones y los ciudadanos este siglo XXI.

Para el PRI es un signo de buenos augurios, considerando los resultados obtenidos como nunca en su historia política de casi 80 años. En términos generales, el pasado 1 de julio, alcanzó simplemente en ser tercera fuerza en el Senado, quinta en la Cámara de Diputados federal, perdió todas las elecciones de congresos locales, ayuntamientos, ciudades capitales y municipios más importantes del país, no ganó ninguna de las 9 gubernaturas y tiene un escenario complicado para el año venidero, en las entidades que habrá elecciones locales.

Reformar a profundidad implica destronar conceptos de estructuras mentales de quienes temen perder las últimas canonjías, quienes tienen curtida la piel de usos y abusos del poder y no se atrevieron a dar el paso a otro partido, porque en el fondo fueron presa del mismo temor.

Pero también proponer reformar al poder, como lo acuñaba Luis Donaldo Colosio, representa la opción de los verdaderos cuadros políticos que han tenido la inteligencia para impulsar nuevas transformaciones; de los priistas que han cursado la carrera política con lealtad a su instituto político, con responsabilidad en el quehacer público y con la congruencia de su ideario partidista.

Que en el PRI tabasqueño surja una corriente interna estatal y posteriormente regional en el país, debe ser partida de análisis político por el contexto nacional actual. El presidente electo, el que tomará las riendas del país a partir del 1 de diciembre, es nativo de Tabasco e impulsor de una prioridad gubernamental hacia el sureste del país, por lo tanto, se tendría una opción de respuesta de gobierno generosa por un lado y por el otro caminaría una opción política distinta pero con el sello de reformar o de cambiar los modelos políticos que ya no tengan vigencia en la política de los años venideros. Le daría un referente, a los reformistas, de intentar “Pa’ los toros del Jaral los caballos de allá mesmo”.

La tarea no es fácil. Principalmente porque quienes tienen el poder gubernamental, los morenistas, sostienen como acción vengativa la desaparición del PRI. Con ello pretenden quitarse el manto de sus orígenes, pero, también, saben que el PRI les representa un peligro si vuelve a subirse al ring un poco más descansado y con otra preparación. Por ello, Morena aprobó quitar 50 por ciento de los montos financieros establecidos para las actividades de los partidos políticos, operó para fincarles enormes multas económicas al PRI, tienen en su vitrina operacional la desaparición de los órganos jurídicos y ejecutivos del sistema electoral mexicano.

Y, por otro lado, también no es tarea fácil para “expresión 21” porque internamente se dan las inercias de la resistencia a cambiar. La pluralidad política y de pensamiento de los priistas es también una mezcla de intereses que, en su mayoría, les asiste más las conveniencias que los preceptos idealistas de cambios o de transformaciones orgánicas.

En síntesis, el PRI está viviendo su proceso de descrédito galopante propiciado por gobernantes que actuaron sin mística de partido, pero también, dentro de su crisis puede surgir la oportunidad de una nueva grandeza política.

El PRI es un partido que nació dentro y para el poder. El germen de sus entrañas ha dado motivo de análisis por su capacidad política de renovarse. Ciertamente, en esta elección pasada el golpe pareciera demoledor pero, será en los dos años venideros, la prueba más fehaciente de esta capacidad de cambio.

“Expresión 21” tiene encima barreras que pudieran impedir que “llegue la primavera” pero también tiene a su alrededor “escultores políticos” que pueden trabajar esas murallas y con oficio político cincelarlas y convertirlas en majestuosa escultura de libertad, de puentes de comunicación, de hilaridad constructiva, sobre todo de izar las banderas políticas y sociales que el PRI encriptó en las profundidades del mar y requieren que buzos experimentados recuperen este tesoro de gloria en el poder.

*Sociólogo. Maestría en Administración. Doctorado en Alta Dirección.