miércoles, 12 diciembre, 2018
Home / NACIONAL / La masa estúpida y el aeropuerto
Para los de ultraderecha, el referéndum de AMLO sobre el aeropuerto resulta ser una farsa y una burla donde hasta la masa que no sabe pensar, salió a votar.

La masa estúpida y el aeropuerto

Por Elías Balcázar Antonio
@Revista_Grilla

 

Lo he dicho en el otro artículo entregado a Grilla, donde hablo sobre el populismo y sobre aquellos que odian a Andrés Manuel y al pueblo que votamos por él: califican a “ese pueblo” como la masa que no sabe pensar, la mezcla soberana, el populacho, la chusma. Y a la voluntad que ejercimos el pasado 1 de julio de votar por AMLO, sus detractores la califican de manera despectiva como “la voluntad de la mezcla”, de la masa. Entonces de acuerdo a ese “concepto” clasista y racista, el pasado 1 de julio votamos treinta millones de estúpidos, de ignorantes y de pendejos mexicanos que no sabemos lo que pensamos y queremos. Ese es el criterio de gente de ultraderecha que menosprecian al pueblo como los aristócratas Mario Vargas Llosa, Enrique Krauze, Loret de Mola, Catón, Martín Moreno, Pablo Hiriart, Ricardo Alemán y demás corifeos del régimen podrido que se niega a morir: los únicos “inteligentes” son ellos.

 

De acuerdo a esa “inteligencia” entonces los únicos que saben y conocen son ellos. Como por ejemplo el secretario de educación, Nuño, que piensa que sólo ellos saben “ler”; o como Peña Nieto que resultó ser una “eminencia” en la geografía del país, en literatura o que no sabía cuánto cuesta un kilo de tortillas. Recordemos al culto de Vicente Fox, el de las tepalcatas y viboritas, que como candidato afirmó en televisión que la expropiación petrolera llevada a cabo por Don Lázaro Cárdenas había sido en 1936. Cuando lo corrigieron, contestó: -bueno, algo así, más menos. El mismo Vicente, pero no el que canta, el mismo de las botas que tuvo la estúpida ocurrencia en un acto servil hacia los gringos de decirle a Fidel Castro: -comes y te vas. Ese tipo de inteligencia servil y torpe nos ha gobernado durante años. Ya no digamos cuando de manera indigna se le arrugó Peña Nieto a Donald Trump por lo del muro.

Y si esta gente ha destacado por su inteligencia, ésta ha sido para saquear al país como es el caso de Salinas, que le regaló Teléfonos de México a Carlos Slim, quien no paga impuestos; el mismo Salinas cuya euforia de privatizaciones terminó por desmantelar a aquel sólido Estado propietario y benefactor del cual derivaba el poderío de aquel PRI gobierno; recordemos al “perro de la colina” que dijo que iba a defender el peso como un perro cuando ya él, su parienta Margarita y demás colaboradores habían saqueado al país dejando sólo en caja en 1982 sólo tres mil millones de dólares: recuerdo que en esos días don Fidel Velázquez afirmó que ese dinero no alcanzaba ni para atender las necesidades financieras más urgentes del país por un mes.

 

Y la inteligencia no sólo sirve para robar, también sirve para asesinar. Pregúnteles a Díaz Ordaz y a Luis Echeverría por la masacre del 2 de octubre de 1968, por la del 10 de junio de 1971, por Ayotzinapa, por la muerte de Colosio o por el avionazo donde murió Don Carlos Madrazo para asesinarle sus aspiraciones de llegar a la Presidencia de la República. Lo he dicho en ocasiones anteriores en otros medios: esa burguesía chilango-norteña jamás ha estado dispuesta a que un tabasqueño gobierne a México. Esa misma burguesía centro-norteña es la que aplastó al próspero empresario tabasqueño Carlos Cabal Peniche cuando le inventaron un ilícito que nunca le pudieron comprobar. Así se las gastan esas inteligencias que hoy atacan a nuestro paisano Andrés Manuel.

Esas inteligencias son las mismas que hacen sorna de que Andrés Manuel haya sacado 7.5 (siete y medio) de promedio en la Universidad. Y yo les digo a esas “inteligencias” que AMLO pudo haber sacado un seis en la universidad, pero no es un ratero, ni corrupto como los que lo critican. No estudió en Harvard o con los “Chicago Boy” y quizá no hable bien el inglés pero no le ha entregado el patrimonio del país y su soberanía a los gringos como los han hecho todas esas inteligencias que lo critican. Quizá cuando habla en inglés no diga This is a boy; a lo mejor diga “Thij ij ei boy” y también se coma la letras eses en inglés pero no es un sinvergüenza y vende patrias como los que rodean a Salinas y a Peña. Tampoco don Lázaro Cárdenas tenía doctorado, quizá ni la primaria acabó: pero tenía madre y amor a México.

Y ahora nos resulta que para toda esa inteligencia el referéndum de AMLO sobre el aeropuerto resulta ser una farsa y una burla donde hasta los más pendejos votaron. Yo les pregunto a mis amigos priistas: ¿a poco las elecciones que armaba el PRI no eran una farsa donde se acarreaba a la gente y hasta los muertitos votaban y los funcionarios de las casillas terminaban por rellenar las boletas para “demostrar” que había votado todo mundo? Con Benito Juárez las elecciones eran la misma cosa. Al referirse a esas votaciones en nuestro país en 1870 el embajador alemán en México le decía al embajador de los Estados Unidos también en México que: “En este país no hay sufragio popular y en esta generación no puede haberlo por dos razones: primera, la falta de inteligencia de las masas que no saben ni escribir su nombre; segunda, el convencimiento general de que los votos emitidos son manipulados por las autoridades…”.

 

Por su parte, el embajador de Estados Unidos en ese año de 1870, años de Juárez, observaba que: “durante mis siete años de residir en México visité con frecuencia las casillas en días de elecciones, pero nunca vi a ciudadano alguno depositar su boleta, y raras veces encontré en las casillas a nadie salvo los funcionarios electorales. Todo el mundo sabía que las elecciones eran una farsa (…).”

Quiero completar estas reflexiones con las excelentes palabras de Roberto Ezquivelzeta, expiloto de la desaparecida Compañía Mexicana de Aviación. Después de explicar de manera muy técnica y amplia la inconveniencia de seguir construyendo el aeropuerto iniciado por la mafia nos dice sobre el reciente referéndum en cuestión:

“Se me hace curioso el ver cómo alguna gente se mofa de la votación ciudadana. Es la primera vez en años que la población es considerada para algo. Y algunos se ríen y se burlan que hasta los más pendejos van a ser encuestados. Y aclaro, nos sigue diciendo Ezquivelzeta, que son considerados pendejos porque no tienen un grado académico que les otorgue validez intelectual … como si eso fuera garantía de buen criterio y un claro juicio, (sólo mirar a toda esa bola de imbéciles con grados y “doctorados” incluso de Ivy League, cuya carencia de principios éticos y falta de pedigree familiar jamás ha podido ser sustituida por mero conocimiento técnico), para poder tomar una decisión del corazón y conveniente para todos y únicamente basada en mezquinos intereses económicos, (y de los cuales jamás gozarán personalmente nada). Sólo basta mirar los súper grados académicos de los responsables de la cagada, política y organizacional, de país que tenemos.

“Ojalá, nos sigue diciendo el expiloto Roberto, que así se hubiera tomado en cuenta a la población cuando destruyeron Luz y Fuerza del Centro, Mexicana de Aviación, Pemex, etcétera. ¿O de casualidad Salinas te preguntó a ti si estabas de acuerdo en que le regalara Telmex a Slim? ¿Te preguntó Azcárraga si te parecía cuando se ufanaba en anunciar: “Hospédate en Posadas de México y el avión es gratis?” ¿Te preguntaron si te parecía que British Petroleum hiciera un pinche hoyo a lo pendejo en el subsuelo y ocasionara un desastre natural que ni en treinta años se recupera la zona de tus aguas territoriales!!!? No. No te preguntaron nada, es más, ni les importaste. Les valiste madres”. Hasta aquí el expiloto Roberto Ezquivelzeta.

Al referirse a los habitantes de las colonias francesas en África, Franz Fanon decía que el colonizado, acostumbrado por años al dominio, a vivir subordinado y explotado, no sólo le tiene miedo al amo colonizador, sino que lo ama, quiere ser como el amo. Así le pasa a muchos mexicanos con los gringos. Así les pasa a muchos paisanos tabasqueños acostumbrados a sexenios de dominio priista de la burguesía chilango norteña que ha menospreciado por años a los tabasqueños y se burla de nuestra manera hablar; de que a pesar de que esa burguesía le dio un avionazo a nuestro Ciclón del Sureste le siguen besando las manos a esos chilangos y odian a Andrés Manuel. ¡Válgame Dios!, ver para creer. ¿Me estás leyendo Trino?