miércoles, 23 enero, 2019
Home / NACIONAL / Priego Solís, el peor presidente del Tribunal de Injusticia

Priego Solís, el peor presidente del Tribunal de Injusticia

 

Por Elías Balcázar Antonio

 

Platicando con varias personas que trabajan desde hace años en el Tribunal Superior de Justicia, y al preguntarles con cuánto calificarían al actual presidente de ese organismo, Jorge Priego Solís, nadie nos dio un número, pero todos lo reprobaron y dijeron que ha sido el peor presidente del Tribunal que ha tenido esa institución dentro de lo que ellos recuerdan. Varios de los entrevistados  nos informaron  que desde que llegó este señor al Tribunal se armó una cacería de brujas hacia dentro con el propio personal que labora en el Tribunal. Con añoranza recuerdan cuando Guillermo Narváez Osorio fue el presidente de esa institución. A Narváez Osorio lo califican como el mejor Presidente que ha tenido el Tribunal. Platicamos también con varios abogados y maestros de la UJAT y nos dijeron que coinciden también con esa apreciación y afirman sin duda alguna que Memo Narváez ha sido el mejor presidente que en lo últimos cuarenta años ha tenido ese organismo.

Al insistir con la pregunta expresa, ninguno de los entrevistados dudó que la peor presidencia que ellos recuerdan ha sido la de Jorge Priego Solís. Nos respondieron además que la gestión de Rodolfo Campos Montejo durante los años de Granier también fue mala pero la de Priego la supera. Nos respondieron que también al interior del Tribunal con Campos Montejo se cometieron muchas arbitrariedades e injusticias con su propio personal.

Durante la administración de Priego Solís nunca hubo mejoría salarial para los trabajadores. Por el contrario recuerdan que Narváez lo primero que hizo fue darle instrucciones a su Oficial Mayor, Juan Manuel de la Fuente, para que le hiciera un estudio sobre la situación y disponibilidad del presupuesto del Tribunal y una vez hecho el estudio valoró qué tanto era posible autorizar un aumento sustancial en los salarios de todos los trabajadores. Y así se hizo. Además con Narváez Osorio se realizó un amplio trabajo de modernización en las oficinas de todos los juzgados: escritorios y muebles nuevos, climatización, nuevas computadoras para todos los juzgados y la digitalización de todo el sistema de cómputo y de archivos. Narváez Osorio, junto con su Oficial Mayor Manolo de la Fuente, visitaba con frecuencia los juzgados y supervisaba que los edificios, las instalaciones, los equipos y las áreas verdes estuvieran en perfectas condiciones. Con Priego Solís todo eso ha estado en perfecto descuido: hay juzgados cuyos techos necesitan recubrimiento porque se filtran y el agua ha echado a perder los archivos; las áreas verdes de algunos juzgados están enmontadas, como en Jalapa que hasta culebras y alacranes han salido del monte.

Nos informaron además los entrevistados que la mayoría de los empleados hoy reciben unos salarios de hambre y no perciben compensación ni otra prestación, salvo los recomendados y amigos. Por ejemplo una Secretaria Judicial recibe cuatro mil pesos quincenales y nada más. Repetimos: hay excepciones con aquellos que son sus allegados o que ingresaron al Tribunal bien recomendados y reciben compensación y otras prestaciones.

Y en este caso lo del escalafón es pura fórmula: cuando se les ha aplicado al personal un examen con el fin hacer las promociones, no se le hace mucho caso a los resultados de los exámenes sino en esas promociones juega un papel importante el amiguismo y los que están bendecidos con una buena recomendación. Y eso también fue así, me dicen, durante la presidencia de Campos Montejo.

Con el actual presidente, aquellos que no gozan de una recomendación y que tienen ya bastante antigüedad los mandan de un juzgado a otro, de un polo a otro dentro  del Estado de Tabasco, con el fin de reventarlo y orillarlo a renunciar para no darle la jubilación. Por ejemplo una abogada que radica en Villahermosa, que es madre soltera con hijos, es enviada a Balancán o a Jonuta y se ve obligada a “semanear”, a rentar allá un cuartucho para mal vivir lejos de su familia y a gastar en comida y en pasaje. Además esta persona tiene que ver quién le cuida a los hijos en Villahermosa o pagar para que se los cuiden y aparte eroga un doble gasto en la comida. Y con un sueldo mensual de ocho mil pesos sin compensación estas personas llevan una vida miserable. Pero la estrategia malévola e inhumana de todo ello, en el Tribunal Superior de “Injusticia” es procurar reventar a esta persona y obligarla a renunciar ya sea con el fin de no jubilarla o de acomodar a un recomendado para que ocupe su lugar. Nos comentan las personas que entrevistamos que un caso como ese no es la excepción, que esa estrategia se aplica de manera sistemática a buen número del personal que labora en el Tribunal. Y luego se quejan o critican que algunos empleados reciben mordidas.

Durante toda la administración de Priego Solís se ha dado de manera persistente esa cacería de brujas con su propio personal con la finalidad de correr al personal para colocar a sus protegidos y recomendados. Algunos nos informaron que también se toma esa medida propia de la Inquisición contra aquellos que no les conviene que estén en ese cargo porque no se prestan a turbios manejos que convienen al Presidente o simplemente porque alguien les cae mal. Esta cacería consiste en buscar un mínimo error de la víctima en sus actuaciones judiciales e iniciarle un procedimiento administrativo que dura hasta más de un año: todo con el propósito de cesar a esa persona. El “verdugo” asignado para cometer estas injusticias es Sergio Mario Compañ Cadena, quien es miembro del Consejo de la Judicatura. Con ese procedimiento se han cometido muchas arbitrariedades e injusticias con el propio personal del Tribunal.

Nos informan además que muchos de los asuntos que requieren de los servicios de una notaría, las escrituras entre otros, se envían a la notaría 2 (dos) que pertenece precisamente a Priego Solís. Por supuesto que el tratamiento de esos asuntos no se realiza gratis y si bien con estos abusos del cargo no se viola ninguna ley dentro del derecho positivo, pero sí se manda el Código de Ética al basurero de la inmoralidad. Al surgir ese comentario, varios de los entrevistados nos informaron que cuando Campos Montejo era presidente del Tribunal, mucho casos que salían de los juzgados eran atendidos precisamente en el despacho jurídico del propio Rodolfo Campos. Uno de ellos nos dijo que en ese despacho se trató un asunto penal relevante en el que este amigo cobró un millón de pesos. ¿Será verdad?, ahí se las dejo.

Al personal que tiene que cubrir guardia los sábados, domingos o los días festivos no se les paga horas extras ni tampoco a aquellos trabajadores de confianza, sobre todo de los juzgados familiares y civiles, que por necesidades del trabajo se tienen que quedar trabajando hasta altas horas de la madrugada. A los actuarios judiciales que tienen que desplazarse a los diversos lugares donde son enviados a hacer notificaciones no se les apoya con el gasto de transporte, ni se les paga algo parecido a los viáticos: de su sueldo miserable el trabajador tiene que desembolsar para pagar su transporte o para la gasolina si es que al caso tiene carro.

A partir de las páginas de Grilla deseamos que el Gobernador electo tome en cuenta esta situación de miseria y de inquisición que hasta hoy padece la mayoría del personal del Tribunal, que nombre a un presidente más humano que procure mejorar las condiciones laborales de su personal que demasiado a padecido pobreza e injusticias durante los último doce años.