jueves, 24 septiembre, 2020
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Junto con la demolición del otrora principal centro de abasto de Villahermosa, se van 55 años de historias y miles y miles de anécdotas y recuerdos que hoy los tabasqueños lloran en silencio

¡Adiós al Pino Suárez!

Por: Luis Enrique Martínez

Un olor a tristeza emerge de la demolición del mercado “Pino Suárez”. La presencia de trabajadores de la industria de la construcción y el ruido ensordecedor de la maquinaria pesada, vuelva al pasado a los vecinos del polígono de nueve mil metros cuadrados donde el gobierno de Carlos Alberto Madrazo Becerra levantó, entre 1960 y 1962, la central de abasto que reemplazó al “antihigiénico (mercado) que durante cerca de medio siglo” estuvo instalado en la avenida Francisco I. Madero, frente al parque Benito Juárez.

El pasado domingo 19 de febrero, en la víspera de que el total de mil 200 locatarios desalojaran el vetusto inmueble que en marzo próximo cumpliría 55 años de haber sido inaugurado, un joven sacó de sus alforjas una flauta y se puso a ejecutar melodías con marcado acento nostálgico. No pocos comerciantes aguantaron las lágrimas. Hubo consumidores, incluso, que con los ojos vidriosos regresaron al pasado invadidos por la congoja cuando escucharon Las Golondrinas.
“No lloro de alegría sino de tristeza”, gritó uno de los vendedores de verduras que por más de 30 años estuvo instalado por el acceso de la calle Constitución.

Por las ventanas de los departamentos que rodean la obra en demolición se asoman hombres y mujeres que crecieron mientras el “Pino Suárez” envejecía. También sobrevivientes del siglo pasado, vecinos cercanos de las calles Bastar Zozaya, Lino Merino, Pino Suárez, Primavera, Amado Nervo, Madero, Pedro Fuentes, llegan a dar fe del pasado sin retorno. En sus ojos y conversaciones reflejan añoranzas. Aflicción.
Don Pedro Carrasco que abrazó de joven el oficio de la peluquería en las inmediaciones de la plaza pública, se sumó a la lista de testigos vivientes de la obra realizada por el gobernador Madrazo Becerra: “Siempre sorprendía a los obreros. Venía a revisar la construcción a media noche, de madrugada. En una ocasión que llovía, llegó con capote amarillo y casco de aluminio”, relata
Una señora de 76 años, Feliciana Córdova, llegó el lunes 20 acompañada de dos de sus nietos. Vive en uno de los departamentos ubicados sobre Constitución, entre Bastar Zozaya y Amado Nervo. Bajó a confirmar lo que veían sus dilatados ojos detrás de sus viejos lentes. La mañana era fresca y se cubría el cuello con un rebozo negro. De las mejillas surcadas por el tiempo, resbalaban lágrimas. Apenas balbuceaba: “Santo dios, qué están haciendo…”

El pasado       

En la página 37 del Cuarto Informe de Gobierno del gobernador Carlos Madrazo, publicado en “Tabasco a través de sus gobernantes” por el Instituto de Cultura de Tabasco, el mandatario daba cuenta de la realidad predominante en Villahermosa en el capítulo “Higiene de los alimentos”:
“Deben anotarse, en este aspecto –decía–, el mejor acondicionamiento de los establecimientos de comestibles y bebidas, particularmente los de frutas y bebidas, favoreciendo nuestro empeño el nuevo y funcional mercado que sustituyó al antiguó y antihigiénico que durante cerca de medio siglo estuvo instalado en la avenida “Francisco I. Madero”, frente al Parque “Benito Juárez””.
Era 1962. En marzo de ese año el Mandatario ya había inaugurado el “Pino Suárez”. Una obra que empezó a perfilar desde 1961 cuando en su segundo informe de labores -página 231 del texto citado-, anunciaba que “en tres meses quedará concluido el mercado, con una inversión de 3 millones 600 mil pesos, al cual queremos agregar guardería infantil y un ala más para alojar a 100 locatarios, liquidando así el feo aspecto de calles que no son tales sino asientos de tianguis reñidos con la limpieza y plenos de incomodidades para el público y para los expendedores.
Al inaugurarse el mercado –auguraba–, “deseo se derribe el viejo local del “Pino Suárez”, donde pienso debe construirse, a partir del año próximo, el nuevo Palacio Municipal, capacitándonos así a nosotros en el último año de Gobierno, para ampliar la plaza principal, dándole grandiosidad a su conjunto”.
Un año después, en 1962, el Mandatario informaba a los gobernados que en esa década no eran más de 496 mil 340 habitantes en Tabasco, en tanto que el municipio de Centro registraba 104 mil 798 personas:
“Con crédito otorgado por el Banco Nacional Hipotecario, Urbano y de Obras Públicas, se terminó el mercado Central de la Ciudad, con una inversión de 3 millones 333 mil 451 pesos y se está concluyendo la ampliación con otro crédito de 898 mil pesos”.

Asimismo, el gobernante comunicaba que el gobierno estatal había indemnizado “a los propietarios de varios terrenos que fueron utilizados para destinarlos a la construcción citada, habiendo erogado por dicho concepto la suma de 190 mil 360 pesos. El costo total de la obra asciende a 4 millones 424 mil 782 pesos”.

La nostalgia 

Jazmín Rosas, Carlos Barrueta Ceferino, Miguel Ángel Corzo, Oscar Sosa y otros, son de las nuevas generaciones que sucedieron a sus padres en el comercio organizado del Pino Suárez. Ellos crecieron cantando y bailando el “Mercado de Villahermosa” que el cantautor Pepe del Rivero compuso al “antihigiénico” mercado “Benito Juárez” que fue abierto al público en 1902, según la extinta cronista Gabriela Gutiérrez Lomasto.
A pesar de no vivir aquellos años de la nueva plaza Pino Suárez, no aguantaron las ganas de llorar. “Da tristeza. Uno creció aquí… es como dejar parte de tu vida”, dice, por su parte, José del Carmen Correa Hernández, uno de los vendedores de aves de corral que, a sus 78 años de edad, aceptó la muda a la plaza provisional de Casa Blanca “porque de nostalgia no se vive…”
En medio de la tristeza que embarga a un sector de la población villahermosina, la incertidumbre de otros salta a la vista en preguntas aún sin respuestas: ¿Qué va a pasar con el ambulantaje? ¿Qué con los reparadores de calzado y boleros? ¿Qué con los giros negros de la zona?

Tras casi 55 años de operaciones, este lunes 20 de febrero cerró sus puertas el mercado público José María Pino Suárez… ha comenzado a ser demolido.

El mercado que hoy está a punto de desaparecer para dar paso a uno moderno, se inauguró en marzo de 1962 por parte del gobernador Carlos Alberto Madrazo Becerra y tuvo un costo de 4.4 millones de pesos.

El mercado Pino Suárez sustituyó hace casi 55 años al viejo mercado Benito Juárez que desde 1902 funcionó en la avenida Francisco I. Madero, frente al parque Juárez.