domingo, 20 septiembre, 2020
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¡Ayotzinapa no se olvida!

MDO. Nelly Vargas Pérez

Mentiras a medias y diseñadas, falsedades sustentadas para evadir la verdad por funcionarios que tienen la obligación de mostrarla. De esclarecer los hechos y paradigmáticamente ocultan lo negro y podrido del sistema judicial en México. Estructura gubernamental que violenta y a la disposición de los intereses oscuros. Intereses con anti valores que someten por la fuerza o con dinero.

Ayotzinapa no se olvida. No debemos y no podemos permitir lanzar al olvido hiriente a 43 jóvenes que cuestionaban para encontrarse, para descubrir en su emoción el camino a la verdad que los haría libre por siempre. Jóvenes que desaparecieron y asesinaron sin dejar rastro y que a 2 años siguen las interrogantes, las dudas sobre el actuar de funcionarios como la Procuradora Arely Gómez y Tomas Zeron, quienes manipularon y escondieron versiones válidas, rutas que pueden llevar a la verdad. Tomás Zeron fue removido de su cargo en la Procuraduría y premiado como Secretario Técnico del Consejo Nacional de Seguridad, y hoy su oficina es adjunta a la del Presidente Peña Nieto.

Sin duda la zona de Iguala representa intereses fuertes, zona identificada como “El Pentágono de la Amapola” donde prevalecen los delitos como robo, homicidios, extorsión, prostitución, explotación sexual y trata de personas. Donde se habla de la existencia de más fosas clandestinas. El panorama en la zona es alarmante. Donde el miedo es más fuerte que la pobreza.

¿En quién creer hoy?  Cuando en México sus instituciones y funcionarios están inmersos en una red de mentiras, de simulaciones, abandono, de irresponsabilidad, de atrocidades, corruptelas, complicidades, de impunidad.  Donde cualquiera puede ser asesinado y desaparecido y no pasa nada. Donde nuestras calles y colonias se han vuelto campo de batallas sin control y quienes deben de cuidarnos son parte también de grupos delincuenciales. Donde el miedo se ha instalado y nos controla como una herida invisible de mayor impacto mental.

Ayotzinapa debe ser desentrañado, los responsables verdaderos deben tener nombre y apellido, esa verdad histórica que exigimos para empezar a creer en nuestras instituciones. Empezar a limpiar esa mezcla oprobiosa entre el crimen y el gobierno.

Ayotzipana es una muestra de lo que sucede en nuestro país, una muestra de los miles de desaparecidos y asesinados, una muestra de la impunidad y el dolor en la pobreza, una muestra de lo fétido de las instituciones de justicia hoy en México.

Somos un Estado Fallido. Un estado descompuesto socialmente, donde las regiones tienen propietarios, un estado que sangra permanentemente, un estado indolente y con dolor, un estado donde su libertad ha sido secuestrada con el aval de los que gobiernan. Un México donde se ha perdido el estado de derecho y la confianza a sus hombres e instituciones. Un México que ha sido endosado a grupos criminales, aquellos jóvenes que no fueron atendidos con políticas públicas ni compromisos humanos por políticos voraces.

Sin duda, Ayotzinapa fue el gancho al hígado al incompetente gobierno de Peña Nieto, el descrédito y la opacidad de sus funcionarios, la ausencia de la verdad en cada acto de gobierno. La ausencia total de su mandato y voces alarmantes que alertan la caída de este país por su incapacidad.

Sin duda, La ausencia de los 43 jóvenes, el dolor y las heridas de sus familiares y de los miles de desaparecidos en este país, es la ausencia que sigue taladrando en nuestra mente. La ausencia de verdad en la justicia sigue tan ausente como los 43 jóvenes.