jueves, 3 diciembre, 2020
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Buscan armarse

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En 15 años, la Sedena registró un aumento de 1,700% en la compra de armas en el país por parte de civiles, con el argumento de proteger sus viviendas ante la creciente inseguridad; en Tabasco, sólo se autorizaron cinco licencias en los últimos cinco años, pero en el mismo periodo se decomisaron 325 pistolas y rifles.

POR MARIEL ARROYO

Ante la inseguridad que prevalece en el estado, cientos de ciudadanos buscan armas de fuego como un instrumento necesario para defender sus bienes y hasta la vida.

Datos a nivel nacional de la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) señalan que, en un lapso de 15 años, en México aumentó en un 1,700 por ciento la compra de armas por parte de civiles.

Las cifras oficiales revelan que de enero de 2000 a enero de 2016 se han vendido 95 mil 664 armas de fuego al público en general; esto sin contar el armamento que se comercializa a corporaciones de policías públicas y privadas.

Se trata de armamento adquirido legalmente en una tienda de la Sedena por personas que argumentan necesitar una pistola para proteger su casa. Los únicos requisitos para adquirir legalmente un arma es contar con el dinero para comprarlas y no tener antecedentes penales; no se necesita acreditar entrenamiento o capacidad alguna para utilizarlas.

En el caso de Tabasco, los robos con violencia y los secuestros son los episodios más temidos por la población, que aprueba los casos de quienes se han podido defender porque tenían consigo un arma en el momento del atraco. Más de uno está dispuesto a seguir el ejemplo. Aunque sea con un arma de origen ilícito.

“A mí ya me asaltaron una vez, me robaron un vehículo, pero lo que más temo es un secuestro”, dijo con impotencia el médico Carlos González. “No me volverá a pasar, ya compré un arma en la Sedena, el trámite no es complicado, pero tienes que ir a la Ciudad de México a recogerla”, indicó. Como él, hay cientos de casos en Tabasco que compran un arma para defenderse, ya sea de manera legal o en el mercado negro.

De acuerdo con información de la Sedena, en Tabasco, entre 2010 y mayo de este año únicamente se autorizó la posesión de dos armas de fuego a particulares, ambas calibre 0.38; y otras tres empresas obtuvieron sus permisos, una de ellas para un arma calibre 12; sin embargo, el número de ciudadanos que cuenta con esta “protección” sin un registro es mayor, ya que en el mismo periodo, se decomisaron 325 armas ilegales.

Compras legales de armas

En México es posible comprar legalmente un arma de fuego para defenderse, pero el único sitio donde puede hacerse es en la tienda de la Dirección de Comercialización de Armamento de la Sedena, ubicada en la Ciudad de México.

Ahí, las armas que se venden al público en general son armas cortas (pistolas) que no sobrepasen el calibre .380, y que son las que  no están contempladas como de uso exclusivo de las fuerzas armadas.

La venta anual de cartuchos también se ha incrementado a lo largo de este siglo. Pasó de 7 millones 798 mil en el año 2000 a 14 millones 337 en 2015. Es un incremento del 100 por ciento.

El único paso previo para adquirir un arma en la tienda de la Defensa es obtener un documento denominado “Permiso Extraordinario para la Compra de Armas de Fuego y Cartuchos”. Los requisitos, de acuerdo con el portal de la dependencia, son una identificación, comprobante de domicilio, copia de la cartilla del servicio militar, una carta de trabajo, carta de antecedentes no penales.

Desde la misma página de la Defensa se puede descargar el formato de solicitud del permiso. El trámite no lleva más de 15 días hábiles según la información de la dependencia.

Cabe destacar que el permiso para comprar un arma de fuego no faculta a los ciudadanos para portarla en la calle, sino solo como protección en su casa. En caso de que una persona desee una autorización para llevar consigo un arma de fuego registrada a su nombre, los requisitos se vuelven más estrictos pues se necesita una “Licencia particular individual de portación de arma de fuego”.

Hasta el pasado 15 de agosto se encontraban vigentes tres mil 152 personas de licencia de portación de armas para igual número de civiles, según datos de la Sedena. Se trata de personas comunes y corrientes que pueden estar legalmente armados donde sea, pese a que no son policías.

De todas las licencias concedidas, mil 750 que equivalen al 55 por ciento corresponden a personas con domicilio en la Ciudad de México. Le sigue Nuevo León en donde hay 598 personas con licencia de portación de armas, el estado de México con 275, Jalisco con 101, Querétaro con 98, Durango con 54, Veracruz con 38 y Chihuahua con 31.

Ciudadanos se sienten inseguros

El impulso de armarse para enfrentar al crimen responde al miedo. Según datos de la Encuesta Nacional de Victimización y Percepción de Seguridad Pública (ENVIPE) del INEGI, hasta el 70 por ciento de los mexicanos se siente inseguro, expuesto a ser víctima de cualquier delito. Ello explica que la venta legal de armas, a cargo del departamento de comercialización de armamento de la Sedena, haya incrementado. De 549 armas que se vendieron legalmente en el año 2000, la cifra aumentó a más de 10 mil armas en 2015. De acuerdo con la ENVIPE, los hogares están gastando 17.1 por ciento más en proteger sus hogares, lo cual incluye rejas, alambrado, alarmas, cámaras… y armas.

Cabe destacar las diferencias entre el permiso de posesión y la licencia de portación de armas. Para la licencia de portación hay que demostrar ante la SEDENA la legal adquisición del arma, que la persona que va a portarla se encuentra bien de sus facultades mentales y que tiene necesidad de usarla; es decir, que demuestre que por alguna circunstancia puede estar en grave riesgo su integridad y necesita defenderse.

En cambio, debido a que la posesión de armas es un derecho constitucional, cualquiera puede registrar un arma, incluso si no la adquirió legalmente a través de la Sedena. A las personas no se les hace ningún tipo de prueba psicológica ni sobre su capacidad en el manejo de armas.

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Posesión y portación

Los mexicanos tienen derecho a poseer armas en su domicilio para su seguridad y legítima defensa, según consagra el Artículo 10 de la Carta Magna. Pero para poder trasladar el arma fuera del domicilio a un vehículo o un negocio así sea propio, se necesita el permiso de portación. De lo contrario se comete un delito que, de acuerdo con el Artículo 81 de la Ley Federal de Armas de Fuego y Explosivos, se castiga hasta con siete años de cárcel y 200 días de multa.

Por este motivo, el senador panista Jorge Luis Preciado propuso reformar el artículo 10 para que la portación de armas sea legal para quienes ya tienen un permiso de posesión. En realidad, los términos y alcances del concepto “domicilio” que se expresa en dicho artículo no han sido debidamente definidos ni discutidos, según opina el magistrado de la primera sala de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, José Ramón Cossío Díaz.

“El concepto de domicilio del artículo 10 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos no puede ubicarse ni en el extremo de la dogmática civil (en el que los lugares que se consideran domicilios abarcan desde la casa de residencia de las personas hasta las oficinas, negocios y otro tipo de lugares), ni tampoco en el concepto de “domicilio inviolable” en términos del artículo 16 de la misma Constitución (en donde puede considerarse domicilio cualquier lugar donde se ejerce la libertad más íntima y desarrolla su vida privada y personalidad, por ejemplo, en la habitación de un hotel)”, afirmó el magistrado en un voto que emitió a propósito de un amparo sobre el tema.

Desde su punto de vista, el concepto de domicilio que se maneja en el reglamento de la Ley Federal de Armas de Fuego y Explosivos desconoce el núcleo esencial del derecho a la posesión de armas, que es la seguridad y la legítima defensa. Lo adecuado, considera, es que lugares como los negocios propios puedan ser considerados también como domicilios usuales.

Campos de tiro

Es posible sacar un arma legalmente del domicilio, sin permiso de portación, y es durante el traslado a un club de tiro. Las personas que están registradas a uno de estos clubes pueden portar sus armas en el trayecto hacia el club y de regreso a sus domicilios registrados, siempre y cuando estén descargadas.

En Tabasco, de acuerdo con información de la SEDENA, existen cinco clubes de tiro registrados. La mayoría, en el municipio de Centro.

-Club deportivo de caza, tiro y pesca legal General Lázaro Cárdenas. Avenida 18 de Marzo #303 bis, Ciudad Pemex, Macuspana.

-Club de caza, tiro y pesca El Tigre A.C. Predio El Porvenir kilómetro 2.2, Villa Macultepec, Centro.

-Asociación deportiva de caza, tiro y pesca El Venado A.C. Calle Juan Escutia #110, colonia Lindavista, Villahermosa, Centro.

-Club Cigenético El Rifle A.C. Avenida prolongación de Sánchez Mármol #716, colonia San Francisco, Comalcalco.

-Club de caza, pesca y tiro deportivo Grijalva Villahermosa A.C. Hipocampo #2, Valle Marino, Villahermosa, Centro.

A favor y en contra

En contra del registro legal de armas para la defensa personal se encuentra el sacerdote Moisés de la Cruz Córdova, que oficia misa en la Catedral de Tabasco. “Si alguien lleva arma y yo soy inexperto en esas cosas, seguro llevo las de perder”, comentó, “no es con armas, no es con violencia como se tiene que sofocar el mal”.

En opinión del clérigo, tener un arma en casa no es sino el augurio de una posible desgracia, ya sea porque posibles delincuentes la usen en contra de quien pretendía protegerse con ella o porque pueda ocurrir un accidente en caso de que llegue a manos de un menor.

A favor de ejercer este derecho constitucional se encuentra el abogado Sergio Antonio Reyes Ramos, integrante de la mesa Por Tabasco Unidos en lo esencial. No obstante, opina que quienes adquieran un arma se capaciten en su uso, pues de lo contrario no podrán defenderse como esperan.

“La gente lo que quiere es portar el arma, yo diría que primero hagan uso del derecho de posesión de armas; que se familiaricen, que aprendan a usarlas, que tomen precauciones domésticas para evitar que gente que no sabe o menores se arriesguen a usarlas. Si no saben cómo utilizar un arma, para qué quieren una licencia”, comentó.

Ciudadanos amenazan a delincuentes

“Vamos a atrapar a los ratas y los vamos a linchar”. En general, ese es el mensaje que buscan transmitir las mantas con que la población advierte a los delincuentes que está harta. Ahí donde los atracos son el pan de cada día, la gente se organiza para detenerlos por su propia cuenta.

El descontento abarca también quienes han fallado su responsabilidad de garantizarles seguridad. Por lo normal, estas personas han pasado una y otra vez por la impotencia de que los delincuentes se fuguen o los liberen. De saber que cuando se relajen los operativos, los delincuentes volverán a lo mismo.

Por eso deciden invertir la lógica del miedo, y en vez de andar a salto de mata ellos, amenazan a los delincuentes con castigarlos con sus propias manos. Por desgracia, en ese proceso, más de un presunto delincuente ha muerto a consecuencia de los excesos de la gente enfurecida, ciega en su afán de dar un castigo ejemplar.

Las autoridades insisten en que quienes tomen este tipo de acciones pueden incurrir en un delito e incluso ir a prisión, dependiendo de las consecuencias que el linchamiento pueda tener. La otra alternativa que pueden tener los ciudadanos para defenderse a sí mismos es con las armas. Pero si en los linchamientos ha habido muertos, ¿qué se puede esperar si todos estuvieran armados?

Las cifras oficiales revelan que de enero de 2000 a enero de 2016 se han vendido 95 mil 664 armas de fuego al público en general.

En México es posible comprar legalmente un arma de fuego para defenderse, sólo en la tienda de la Dirección de Comercialización de Armamento de la Sedena, ubicada en la Ciudad de México.

Las armas que se venden al público en general son armas cortas (pistolas) que no sobrepasen el calibre .380, y que son las que  no están contempladas como de uso exclusivo de las fuerzas armadas.

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