miércoles, 19 junio, 2019
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Luego de girarse órdenes de aprehensión, cayó el dueño de AHMSA; falta Emilio Lozoya, quien ya solicitó amparo.

Castigo a bandidos de Pemex

Ciudad de México

La administración del presidente Andrés Manuel López Obrador asestó un golpe a los saqueadores de Pemex que solapó su antecesor, Enrique Peña Nieto.

Por cohecho, defraudación fiscal y lavado de dinero, apenas el domingo pasado, fueron giradas órdenes de aprehensión en contra de Emilio Lozoya Austin, exdirector de Pemex en el sexenio de Enrique Peña Nieto, y Alonso Ancira Elizondo, dueño de Altos Hornos de México S. A. (AHMSA), cuyas cuentas bancarias en México les fueron congeladas el lunes 27 de mayo.

Ayer cayó el empresario, en Mallorca, España, mientras que del exfuncionario de Petróleos Mexicanos, no se sabía nada al cierre de edición.

Las órdenes de aprehensión se giraron por la venta de la planta de chatarra Agronitrogenados a la exparaestatal por la cantidad de 273 millones de dólares. Y aunque no se han dado detalles de esta operación, se sabe que uno de los delitos en que incurrieron Lozoya y Ancira fue el de lavado de dinero.

La Secretaría de Hacienda reveló: “Se identificó en el sistema financiero nacional e internacional que se llevaron a cabo múltiples operaciones con recursos que presuntamente no proceden de actividades lícitas, mismos que se presumen ser derivados de actos de corrupción”.

Y es que en enero de 2014, Pemex le compró a AHMSA la planta de fertilizantes Agro Nitrogenados, en el complejo de Pajaritos, Veracruz, en 273 millones de dólares.

Sin embargo, la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF), comandada por Santiago Nieto y a cargo de la SHCP, detectó un posible lavado de dinero, pues la empresa de Alonso Ancira depositó una gran cantidad de dinero a una factoría offshore que fungía como tapadera de Odebrecht, y que presuntamente es propiedad de Emilio Lozoya.

Pero esto es sólo la punta de una larga madeja, pues hay más asuntos pendientes que dejó Emilio Lozoya Austin…


Alonso Ancira Elizondo, dueño de Altos Hornos de México S. A. (AHMSA)

EL CASO ODEBRECHT 
Emilio Lozoya Austin, el extitular de Petróleos Mexicanos, en el sexenio pasado fue señalado por haber recibido 10 millones de dólares de manos de la cuestionada empresa brasileña Odebrecht, para otorgarles licitaciones de obras en Pemex.

Por ello, y gastos excesivos a su paso por la empresa productiva del estado, Emilio Lozoya fue cesado, y se integró una indagatoria por parte de la Fiscalía Especializada para la Atención de Delitos Electorales (Fepade), por el presunto financiamiento de la constructora a la campaña presidencial de Enrique Peña Nieto.

Pero nada pasó. Emilio Lozoya insistió en su inocencia, y por sus presiones fue cesado el fiscal de la Fepade, Santiago Nieto… el mismo que ahora encabeza la indagatoria desde la Unidad de Inteligencia Financiera de la SHCP.

Desde el sexenio de Peña Nieto, se supo que altos funcionarios de Odebrecht declararon que a Lozoya Austin le entregaron los millonarios recursos para ver favorecida a su compañía con licitaciones de obras onerosas para Pemex, en la refinería de Tula, Hidalgo.

En este tenor, el rotativo brasileño O’Globo anotó que el director de Odebrecht en México, Luis Alberto de Meneses Weyll, declaró que “los pagos comenzaron en marzo de 2012, cuando Emilio Lozoya era uno de los principales integrantes del comité de campaña del actual presidente mexicano, Enrique Peña Nieto”.

Aún más: “Los primeros pagos de ‘propina’ se producirían en el comienzo y el 2012, cuando el entonces candidato Peña Nieto lideraba las encuestas, el PRI se acercaba a una probable victoria y Lozoya era cotizado para asumir un cargo de relevancia en el futuro gobierno. Según Weyll, el primer pago para Lozoya, 4 millones de dólares, fue una manera de señalar que, si el PRI vencía la elección, la asociación corrupta podría rendirle aún más”, destacó el medio.

El mismo diario detalló que Luis Alberto de Meneses Weyll aseguró a los fiscales brasileños, en un testimonio del 16 de diciembre del año pasado, en la Fiscalía de la República en Guarulhos, lo siguiente:

“A principios de 2012, constaté que Emilio Lozoya había alcanzado una posición destacada en el PRI, que disputaba las elecciones presidenciales de julio de 2012, cuyo candidato [Peña] era el favorito en las encuestas electorales. Lozoya se había convertido en uno de los líderes del comité de campaña, por lo que probablemente se convertiría en una persona influyente en la administración pública del país”.

Y Lozoya se deslindó de manera ligera a las acusaciones, alegando que no había pruebas documentales… Pero ahora tendrá que responder por tres delitos, más los que se acumulen, por todo el cochinero que dejó en Pemex.

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