martes, 1 diciembre, 2020
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CCET: GUERRA SUCIA DE EMPRESARIOS

Por Jorge Cantón Zetina
Director General
Tw: @jorgecantonz

A 25 años de su fundación –se creó el 13 de marzo de 1992–, el Consejo Coordinador Empresarial de Tabasco (CCET) vive su peor crisis. Absolutamente  perdió la esencia de su nacimiento y se ha convertido en un organismo envuelto en sospechas de corrupción y tráfico de influencias. Hoy, es un suculento botín que genera dinero y prebendas a sus directivos.
A eso se debe la feroz pugna que se desató por el relevo en la presidencia del CCE, donde Agustín Rodríguez López quiere imponer a su sucesor y vetó al aspirante mejor posicionado, el ex presidente de Coparmex, Héctor Dagdug Rangel, a quien se le negó la inscripción bajo el absurdo argumento de que no asistió a las asambleas mensuales exigidas por los estatutos internos.
El CCE empezó su caída libre bajo el mandato de Ventura Priego Madrigal, período en el que se dio la desbandada de empresarios. Luego desfilaron Jorge Navarro López y Samuel Mena, haciendo una labor descolorida. El actual, Agustín Rodríguez, politizó el Consejo al grado de firmar el Acuerdo de Unidad del candidato de Morena a la presidencia de la República, Andrés Manuel López Obrador, lo que provocó la furia de agremiados.
A un mes del relevo, la división y la guerra sucia se recrudece. Existe igualmente la amenaza del presidente de la Coparmex, Ricardo Castellanos, con abandonar el CCET en caso de que el proceso no se limpie. Acusó a Agustín Rodríguez de mentiroso y de propiciar una jornada electoral amañada y sucia y le exigió sacar las manos.
De los tan sólo 15 organismos empresariales que integran hoy el CCET, podría darse otra depuración, en caso de que siga la guerra sucia.