lunes, 20 agosto, 2018
Home / REPORTAJES / Chico Che, un año más
El famoso músico y compositor tabasqueño falleció el 29 de marzo de 1989.

Chico Che, un año más

Por Flor García Morales
@FlorGarciaMora1

A  29 años de su partida, Francisco José Hernández Mandujano, mejor conocido como Chico Che, es escuchado por diferentes generaciones que cantan al ritmo de “Quién Pompo”, “De quen chon”, “Los nenes con los nenes” y muchos otros temas que son parte del folklor tabasqueño.

Ya pasaron casi tres décadas, y los ojos de su esposa Concepción Rodríguez Garduza, “Conchita”, aún se humedecen al recordarlo, no sólo al artista, sino también al hombre que tras largos meses de trabajo se tomaba unas semanas para ir a la playa con ella y sus tres hijos: Francisco José, Roberto Carlos y Harley Hernández Rodríguez.

El hombre de pelo lacio -al hombro- overol y gafas oscuras llevaba su música a cualquiera y donde fuera, sin importar si eran ricos o pobres, si era su pueblo o algún funcionario que requería bailar a su ritmo. Sin embargo, en la plática con esta reportera, “Conchita” recuerda que dentro de sus amigos estaba el entonces gobernador priista Leandro Rovirosa Wade (1977-1982), quien a menudo le llamaba para platicar y ofrecerle su apoyo incondicional ya que no sólo gustaba de su música, sino que admiraba el sentido humano de Chico Che.

“Juntos inauguraron la calle que lleva su nombre en la colonia Gaviotas, y cuando le ofrecía su ayuda, Chico Che le pedía la oportunidad para seguir trabajando en lo que más le gustaba, cantando a la gente”, recordó su esposa.

“Él siempre nos dio nuestro lugar, dejaba de trabajar por un tiempo para poder disfrutar de su familia pues él decía que sus hijos eran la razón por la cual valía la pena luchar cada día y que su público le daba el aliento para lograrlo”.

Durante el gobierno del también priista Salvador Neme Castillo (1989-1992), en los que serían los últimos meses de vida del artista, en 1989, Chico Che tuvo una gira intensa fuera del país, pero a unos días de que iniciara la feria decidió regresar a su tierra para afinar cada detalle para su presentación en la máxima fiesta de los tabasqueños.

“Para él salir a medias o mal en una de sus presentaciones no era opción, pues decía que era una falta de respeto para su público y en esos días decidió regresar a Tabasco antes de lo previsto para arreglar lo de una bocina que estaba fallando. Entonces sucedió. Francisco falleció y yo me quedaba sola con mis tres hijos de 8, 11 y 18 años”.

Conchita relata que el gobernador Neme Castillo le brindó entonces todo su apoyo para traer de vuelta a su tierra el cuerpo del ídolo tabasqueño, cuya imagen y música trascendió barreras geográficas y del tiempo.

El deceso de un ídolo

La nostalgia invade los sentidos de Conchita, una mujer que ha sobrellevado la fama de su ahora extinto compañero, al lado sus hijos. Narra el episodio que la llevó a comprender el amor de Tabasco por Chico Che.

“Yo venía en el avión con su féretro, llorando y solo pensaba en llegar a casa para estar con la familia. Le pedí a la azafata bajar por la parte de atrás y me dijo que sí, pero me advirtió que tuviera cuidado pues en el aeropuerto había mucha gente, probablemente esperando algún político reconocido. Mi sorpresa fue que esas personas esperaban a Chico Che para darle el último adiós”.

No hubo privacidad para el duelo; pues ella y sus hijos coincidieron en llevar el cuerpo de su esposo a la calle que llevaba su nombre, para que la gente pudiera despedirse de él. “Cientos o no sé si fueron miles de personas las que lo recibieron allí para despedirlo y así como nosotros, ellos también lloraban”.

Horas después su cuerpo fue llevado a su domicilio en Mario Brown, donde Conchita, esperaba poder llevar su dolor en la privacidad con su familia, pero no fue así, su público pasó, uno por uno se despidió aquel 29 de marzo de 1989 del personaje que ya es leyenda.

 

 

 

 

 

 

 

 

WhatsApp chat Envíanos tu #DenunciaGrilla