miércoles, 23 septiembre, 2020
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Policías federales y elementos del Estado Mayor Presidencial, prácticamente sitiaron la plaza Galerías Tabasco ante la llegada del Jefe del Ejecutivo Federal, para anunciar las medidas del rescate económico de Tabasco y Campeche.

Crónica de una fugaz visita presidencial: Visita de Peña Nieto a Tabasco

Por Mariel Aroyo
Revista Grilla 

Al gobernador Arturo Núñez Jiménez le cambió el semblante durante el evento en el que el presidente Enrique Peña Nieto anunció las medidas para contrarrestar el impacto del desempleo por los ajustes en Pemex en Tabasco y Campeche. Pasó de lucir tenso y un tanto sombrío a mostrarse un poco más relajado luego del discurso del presidente, pero fue evidente que el ejecutivo federal está mucho más cerca del gobernador de Campeche.

En un recinto, como el Centro de Convenciones, prácticamente sitiado por policías federales y elementos del Estado Mayor Presidencial, se llevó a cabo el anuncio en el cual el Presidente Enrique Peña Nieto anunció diversas acciones para paliar la crisis económica que atraviesan los estados de Tabasco y Campeche.

Desde una hora antes, prensa, funcionarios e invitados aguardaban de pie, con las manos en alto sosteniendo el celular, a la espera del arribo a la sede del evento, del Presidente de México, de los gobernadores de Tabasco y Campeche, así como de funcionarios del gobierno federal.

Cuando por fin aparece, un delgado Enrique Peña saluda enérgico de mano a todos los que tiene cerca, escoltado por el gobernador Arturo Núñez. A su paso los bañan los flashes de decenas de cámaras. El ritual de los saludos no dura mucho: el evento arranca formalmente a la una y media.

Los menos de 500 asistentes tuvieron tiempo de sobra para platicar entre sí antes que la comitiva llegara. Justo frente al podio se sentaron los secretarios de los gobiernos de Tabasco y Campeche, que en ningún caso llevaron al gabinete completo.

Detrás de ellos, y haciendo a un lado a funcionarios de segundo nivel, se asignaron los lugares de los empresarios como Carlos Cabal Peniche, David Gustavo Gutiérrez y Arcadio León Estrada, quien desde hace más de ocho años reside en Houston, Texas.

Al frente, pero del lado izquierdo se sentaron los delegados federales del estado de Tabasco, quienes continuaron la plática que iniciaron al desayunar juntos en un hotel. Del lado opuesto, al fondo a la derecha, se vio a José Sabino Herrera Dagdug, alcalde de Huimanguillo, conversar con Samuel Mena Stadelmann, presidente saliente del Consejo Coordinador Empresarial de Tabasco (CCET).

El discurso del titular de Hacienda

“El país entero debe ser solidario con una región que le ha dado mucho a México”, decía el Secretario de Hacienda Luis Videgaray, y al escucharlo el gobernador Arturo Núñez Jiménez se apretaba las manos. Al tiempo, el secretario de Desarrollo Social (Sedesol) del gobierno federal, José Antonio Meade Kuribreña lo abrazó. Luego que intercambiaron comentarios, el gobernador volvió a asumir el gesto tenso de quien espera una grave noticia.

El titular de Sedesol, y José Antonio González Anaya, director general de Pemex, se distraen y atienden a sus teléfonos celulares. Por su parte, Enrique Peña escucha a Luis Videgaray sereno, y Alejandro Moreno Cárdenas, gobernador de Campeche, se ve confiado. Núñez no, luce con los hombros caídos. A pesar de tenerlo al lado, su mirada y la de Enrique Peña no se encuentran.

Toca el turno al secretario de Economía

El secretario de Economía, Ildefonso Guajardo Villarreal inicia su discurso cuando el gobernador Arturo Núñez comenta algo con el secretario de Hacienda, Luis Videgaray. Cuando el secretario de Economía dice que la crisis por falta de empleo es una pesadilla de la que los tabasqueños no han podido despertar y menciona los 15 mil empleos perdidos en el estado, el gobernador vuelve a tocar el antebrazo de Videgaray para agregar otro comentario.

Ambos asienten cuando el secretario de Economía enfatiza que las medidas en Tabasco y Campeche no son asistencialistas, sino que son estrategias de fondo para detonar el desarrollo con opciones de crédito y facilidades fiscales para quienes establezcan sus negocios. En tanto, el titular de Sedesol está pegado al teléfono, tuiteando.

Enrique Peña comenta algo con el gobernador de Campeche, y se ríen de priista a priista. Arturo Núñez, a un lado, continúa serio. Está ahí, a unos centímetros, pero es claro que entre él y el presidente la distancia es mucho mayor que entre el presidente y su homólogo de Campeche.

Cuando Alejandro Moreno Cárdenas sube a la tribuna a pronunciar su discurso, el presidente Enrique Peña aprovecha para comentar con Núñez Jiménez, quien luce un poco más relajado que al principio de la ceremonia.

Cuando el gobernador de Campeche decía que junto con Tabasco la región suma el 7.38 por ciento del PIB del país, lo que en conjunto es una aportación superior a la de estados como Nuevo León y Jalisco, sólo por debajo de la Ciudad de México y del Estado de México, el Presidente Enrique Peña y Arturo Núñez se rascaron la ceja al mismo tiempo. De pronto, el presidente se volteó al gobernador, le dijo algo y se rieron. Desde ese momento, el semblante del gobernador se aclaró.

Una nueva etapa de desarrollo para Tabasco

Son casi las dos y media cuando sube a tribuna el gobernador de Tabasco. Cuando enfatiza la necesidad de desarrollar el campo, Enrique Peña y Luis Videgaray comentan entre sí. Cuando Arturo Núñez reconoce que el presidente vino a cumplir su palabra empeñada el pasado 28 de enero, el presidente toca la sien y se pasa las manos por la boca. El director de Pemex mira atento al gobernador.

El gobernador de Tabasco dijo que la respuesta del presidente rebasa en mucho la expectativa que tenía, pues atiende el problema del desempleo, y señaló que con estas medidas se asientan las bases de una nueva etapa de desarrollo para estas entidades, donde de no atenderse el asunto, “en 50 años esto no sería un problema económico, sería una crisis política”.

Núñez Jiménez subraya la necesidad de compensar las aportaciones históricas de Campeche y Tabasco al país, a lo que el gobernador Moreno Cárdenas y el secretario de Economía, Ildefonso Guajardo, asienten.

El anuncio de Peña para atender la crisis

Cuando el presidente sube a tribuna, Meade Kuribreña sostiene el alto su celular y empieza a transmitir por Periscope. El director de Pemex se relaja. En los primeros minutos, Arturo Núñez y Luis Videgaray  se acercan y comentan entre sí, pero no se ríen, no sonríen siquiera.

El presidente decía que el entorno internacional ha afectado las economías de Campeche y Tabasco, que dependen de la actividad petrolera, y el gobernador de Tabasco se rascaba detrás de la oreja, mientras el director general de Pemex miraba fijamente a Peña Nieto.

Decía el presidente que para mitigar la caída de la actividad económica se destinarán recursos adicionales a proyectos de pavimentación a través del Fondo de Apoyo en Infraestructura y Productividad (FAIP), y se adelantarán inversiones contempladas para 2017, para la modernización de planteles mediante el Programa Escuelas al CIEN.

Con estas acciones se detonará la creación de empleos, y al oírlo Núñez Jiménez se frotó los dedos entrelazados. Sonríe cuando Enrique Peña comentó que él se le adelantó en anunciar algunas de las medidas que implica la Zona Económica Especial de Tabasco y Campeche, cuyo polígono se definirá con base en estudios. Algo había cambiado en el gobernador, que lucía mucho más relajado cuando todo el auditorio se puso de pie al terminar el evento.

Senadores, diputados y empresarios, todos fueron revisados

Para entrar al Centro de Convenciones, ubicado en la zona de Tabasco 2000, todos los invitados, sin excepción, debieron pasar por los filtros de seguridad establecidos por el Estado Mayor Presidencial, ante la visita del primer mandatario del país.

Aunque los invitados empezaron a llegar desde antes del mediodía, la presencia del Presidente se dejó sentir desde muy temprano, con un fuerte operativo de vigilancia en Tabasco 2000, en el cual policías federales fueron desplegados en diversos puntos de Villahermosa. Por su parte, el Ejército revisaba los vehículos que ingresaban a la plaza Galerías Tabasco.

Mucho antes de que el Presidente de la República bajara en su helicóptero en un estacionamiento junto al Planetario, ya lo estaban esperando en el Centro de Convenciones los diputados federales del PRI, pues entre los primeros en llegar fueron los legisladores Liliana Madrigal, Pilar Córdova y Georgina Trujillo.

Pero incluso ellos, los hermanos senadores Humberto y Fernando Mayans Canabal, y los secretarios de gobierno de Tabasco y Campeche tuvieron que pasar por los filtros de seguridad operados por personal de presidencia. Todos tuvieron que colocar sus objetos personales en una canastilla y pasaron el arco magnético antes de poder entrar en el recinto donde se llevó a cabo el anuncio.

En ese momento, el fuero no fue excusa para la revisión, que les tocó a todos por parejo, nadie pasaba sin ser revisado. El motivo no era menor, ya que se trataba de los protocolos de seguridad nacional ante una visita presidencial.