lunes, 21 septiembre, 2020
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Delegados Federales

Por Gaby Tello

La representación local de las áreas centrales del Gobierno Federal se establece en nuestra entidad en: Delegaciones Federales, Representaciones, Direcciones, etc. Más de 30 instituciones asignan responsabilidades a funcionarios que tiene a bien llevar resultados de las políticas públicas programadas en su sector, así como coordinarse de manera institucional con las contrapartes estatales.

El rol de un delegado federal debe ser completamente institucional hacia el Gobierno Federal, preponderantemente hacia el Presidente de la Republica, su gran Jefe. Son: las 6 de la tarde y los fines de semana los únicos tiempos permisibles para que en ejercicio de sus derechos políticos pueda tener contacto con alguna actividad partidista, ya sea de forma electrónica o física. La movilidad partidista está profundamente limitada y son observados permanentemente por sus áreas centrales y por actores de oposición.

Desde que Vicente Fox innovo la administración federal creando un sistema de transparencia, el IFAI; así como la medición interna en “rankings” las delegaciones y representaciones federales se evalúan mediante metas, el desempeño de cada estado es seguido y evaluado por el área central y/o alguna oficina regional.  Sistemas, plataformas, portales, etc. están constantemente retroalimentándose de la información que los funcionaros federales suben para acreditar su trabajo, medir su cobertura, comprobar el alcance de sus metas y de esta forma cifrar una lectura cuantitativa que traduzca los logros de las programas federales que se atiendan. La presión a la que se someten a las delegaciones NO es un asunto menor, también son la puerta de choque para organizaciones sociales  que bloquean sus accesos por una inconformidad no negociada por el área central, tema recurrente en: SEDATU, SEDESOL, SAGARPA.

Otro aspecto que un delegado o representante federal debe atender es la coordinación con su contraparte estatal y la relación con el Gobernador. Y Aquí me detengo para precisar que es Coordinación y NO subordinación; que es conciliación y No “agachar” la cabeza con los secretarios estatales; que No se deben de resignar a que la nota periodística de un apoyo completamente federalizado lo anuncie como propio el estado, sino en justa medida le den crédito al Gobierno de la Republica, pues se deben a él, y al Presidente.  Un delegado debe ser valiente, no temeroso de ejercer su derecho a difundir sus logros, debe ser inteligente y atender a todos por igual, sean o no de su partido, debe aprender a decir NO cuando la presión de cualquier grupo le exija algo que no esté respaldado por la regla de operación de un programa, porque finalmente el único que encarará la justicia y la sanción será en funcionario y no el jefe de partido en turno.

Es injusto culpar a un delegado federal de una derrota electoral, las oficinas locales No planean las políticas públicas, son las áreas centrales las que las diseñan; las representaciones locales No imponen “malos candidatos” en las boletas son los partidos políticos los que los impulsan, Los delegados federales No pueden fondear campañas, No deben ser el trampolín de candidaturas, ni el premio de consolación para los perdedores. Deben ser el lugar para los más profesionales, el espacio laboral para gente trabajadora, que tenga una lógica de rendición de cuentas y mucha vergüenza porque están muy expuestos. Deben ser transparentes porque las tranzas y la corrupción se nota fácilmente en los sistemas. No deben perder la brújula jamás de quien es su Jefe, y si el Gran Jefe no les gusta pueden renunciar y evitar la fatiga de dar explicaciones que a lo mejor ni ellos mismos creen.

Ser delegado federal tiene muchas satisfacciones y también muchas frustraciones, son espacios privilegiados de basto aprendizaje, y sobre todo la gran oportunidad de servir a los ciudadanos.

 

Las de Caín

Un acierto de Gerardo Gaudiano el paseo dominical por la Avenida Paseo Tabasco, familias enteras disfrutan hacer ejercicio.

Gran psicosis entre los delegados federales por inminentes cambios.