martes, 22 septiembre, 2020
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El valor de la belleza

Tere Oramas B.*

 

 

“Más nos vale que las mujeres que nos representen sean no sólo bonitas sino muy bellas, no sólo encantadoras sino espléndidas, no sólo inteligentes sino audaces, no sólo maravillosas sino diosas, mágicas”.

Roberto Valencia Aguirre.

 

Marzo trae consigo, además del inicio de la primavera y la conmemoración del Día Internacional de la Mujer, la celebración de la Pre-Feria Tabasco en su edición 2017; este acontecimiento social que ya es considerado como de los mejores en su tipo en el país, es el evento social y cultural más importante en el estado.

Desde sus orígenes –hace más de un siglo- la “exposición” ha experimentado cambios tanto en su formato como en la sede; ha pasado de ser netamente agrícola y ganadera a cultural, comercial y económica. De desarrollarse en municipios o en espacios pequeños a grandes naves industriales (hoy en el Parque Tabasco “Dora María”).

A la Feria Tabasco “bajan” todos los municipios de las cuatro regiones del estado, preparan sus stands donde exponen sus productos y envían a una representante de la belleza femenina para participar en la elección de la Flor de Oro –este año 26 de abril-, evento que antecede a la inauguración oficial de la fiesta y que constituye el de mayor expectativa para la ciudadanía puesto que la ganadora será la imagen de la Feria.

La “máxima fiesta” de los tabasqueños es catada en las actividades de preferia, los ayuntamientos desembolsan una gran cantidad de dinero para que su embajadora participe en las mejores condiciones –vestidos, zapatos, accesorios, maquillista, peinador, staff de apoyo-, claro, llevarse la Flor de Oro es la gloria, es pasar a la historia como un pueblo semillero de mujeres bellas, un orgullo.

La elección de la Flor más bella es para el comité organizador un reto: dejar contentos a 16 municipios perdedores es complicado, distinguir a sólo a una es una tarea compleja en una sociedad en donde el calor del trópico provoca pasiones desenfrenadas; cada año la competencia crece, la presión es más alta y el público intenso e irrazonable (las porras de los municipios cada vez más altaneras).

La semana pasada durante el programa filosófico “El banquete de Platón”, transmitido por TV UJAT, Roberto Valencia Aguirre y Ricardo De La Peña Marshall analizaban el concepto de belleza de estos concursos. Referían la no evolución del certamen en el sentido occidental: el físico antes que el compromiso, antes que el valor y la educación; el rescate del valor de la belleza, de la bondad y de la inteligencia como en su momento se priorizaba con las “Mensajeras del Progreso” en la época de Tomás Garrido Canabal.

Pero ahora, la belleza está reforzada con la capacitación; la preparación integral que reciben las 17 participantes durante la preferia les permite desarrollarse con más soltura en cada una de las actividades, experiencias que sin duda elevan su personalidad y que serán elementos a calificar por el jurado. Al concluir la Feria estas chicas ya no serán las mismas, habrán vencido sus temores y aprendido que la belleza física no es suficiente para alcanzar una meta, se requiere inteligencia y valor para plantarse frente a un micrófono sabiendo que está siendo observada por miles de tabasqueños.

Qué bonita costumbre del tabasqueño el reunirse cada año con la familia y amigos frente a la televisión y disfrutar de la transmisión de la elección de la flor en vivo; emotivo presenciarlo desde las gradas o en una mesa VIP en directo; hermosa tradición cada vez más arraigada y que nos une.

Por cierto, ahí les encargo que le digan a Agustín de la Cruz que se ponga aguzado con la tarjeta con el nombre de la ganadora, porque si se equivocan –como ya es costumbre en los grandes eventos- esta vez los “enferiados” sí queman el Convenciones, ya lo dijeron. ¡Aguas!

 

* Licenciada en Comunicación con posgrado en Comunicación Política por la Universidad Autónoma de Barcelona, España.