viernes, 23 octubre, 2020
Home / EDITORIAL / Engaño y Política
"Se puede engañar a parte del pueblo parte del tiempo, pero no se puede engañar a todo el pueblo todo el tiempo". Abraham Lincoln

Engaño y Política

 

Juan José Magaña

 

 

El engaño y la política suelen estar asociadas de manera simbiótica, prometer mejores condiciones de vida es la base de toda campaña, pero se engaña o nos dejamos engañar, queremos que nos digan lo que queremos escuchar, por ley, los partidos y los candidatos están obligados a registrar sus plataformas electorales, sin embargo, no existe ningún mecanismo que los obligue a cumplirlas, si analizamos las propuestas que nos hicieron los candidatos de las últimas dos elecciones, ¿cuántas de las promesas que se hicieron se cumplieron?, seguramente el saldo es negativo.

Si hablamos de los candidatos al gobierno del estado, seguramente encontraremos en las propuestas de todos los partidos políticos más y mejores empleos, mejor educación, mayores inversiones en carreteras y sobre todo seguridad, sería inentendible una plataforma política de algún candidato sin estas propuestas, si hablamos de la cámara de diputados, en el proyecto legislativo se promete de todo, hasta cuestiones que están fuera del ámbito del congreso del estado, solo por captar la atención de los electores, al fin de cuentas la función de la autoridad electoral se limita únicamente a recibir y validar que se cumplió con el trámite de la presentación de plataforma política o proyecto legislativo, según sea el caso.

Si nos remitimos al ámbito municipal la cosa no cambia; con presupuestos reducidos por las nóminas, laudos laborales, y deudas contraídas, el margen de maniobra es muy reducido, aun así se escuchan promesas que hacen suponer que se tiene la capacidad de cumplirse, pasado el tiempo más allá buscar cumplir las propuestas, se escucha solo lamentaciones, casi como argumento infaltable que dejaron una gran deuda, que la maquinaria y vehículos los dejaron inservibles etc. Lo que no deja de sorprender es que nunca existen culpables y mucho menos castigados, casi como costumbre las denuncias son solo públicas y casi nunca ante una autoridad que pueda juzgar y sancionar a quienes se acusa, volviendo al tema de las propuestas y las excusas, a veces nos debemos preguntar cómo alguien que aspira a gobernar un municipio no está ni siquiera informado a qué se enfrentará en caso de un hipotético triunfo, considero que además de registrar las plataformas políticas también deberían demostrar que se conoce la administración y sus problemas, para que se así se pueda aspirar, si no a un excelente gobierno, si a un mediano ejercicio público.

Ahora bien, retomemos la obligación de los partidos políticos de presentar sus plataformas políticas, luego de las campañas y de formar parte de los requisitos para registrar candidatos a los diversos puestos de elección popular pasa a dormir el sueño de los justos, y los ciudadanos que confiaron en dicho candidato por sus propuestas no tienen ningún mecanismo, al menos vinculado directamente a esa plataforma, para obligarlos a cumplirlas, lo que deja a la voluntad popular buscar los mecanismos para que se cumplan. Podemos señalar dos acontecimientos uno suscitado en el municipio de Siltepec, Chiapas, en junio de 2015, donde los pobladores se tomaron en serio las promesas de su alcalde y al ver que no cumplía lo invitaron a una reunión donde termino amarrado, o el caso más reciente de la comunidad Juquilita Yucucani, ubicada en el municipio de Tlacoachistlahuaca, Guerrero 30 de marzo de 2017, donde terminaron los ejidatarios encarcelando al alcalde por no cumplir con sus promesas.

Por lo pronto seguiremos esperando hasta que exista algún mecanismo que los obligue a cumplir sus promesas, seguiremos basando todo en la confianza que en mayor o menor medida infundan los candidatos, al final de cuentas, nuestro país se caracteriza por olvidar rápidamente todo. Nos leemos el próximo comentario.