jueves, 3 diciembre, 2020
Home / LA ENTREVISTA / Falta formación de promotores de la lectura en Tabasco

Falta formación de promotores de la lectura en Tabasco

ENTREVISTA: PORFIRIO DÍAZ PÉREZ, COORDINADOR DE LA RED ESTATAL DE BIBLIOTECAS

– Quien será reconocido Bibliotecario 2016, apunta que hace 10 años, la Pino Suárez recibía un promedio mensual de 90 mil usuarios y hoy recibe a 30 mil; en la entidad las bibliotecas llegaron a atender a casi 5 millones de usuarios al año, ahora recibe casi tres millones.

POR LUIS ENRIQUE MARTÍNEZ

El 16 de diciembre de 1984, Porfirio Díaz Pérez regresó a Tabasco a “picar piedra”, como promotor de la lectura en la provincia mexicana. Y 32 años después, a las 12 horas del 30 de noviembre, en el auditorio “Juan Rulfo” de la Universidad de Guadalajara, recibirá un reconocimiento de “Bibliotecario 2016” en la XXX Feria Internacional del Libro de Guadalajara.

Propuesto por las “gentes sagradas” de la bibliotecología en México como Ana María Magaloni, fundadora en 1983 de la Red Nacional de Bibliotecas, hace más de un mes el coordinador de bibliotecas de la U de G, Sergio López Ruelas, le comunicó que el jurado lo había electo como ganador del reconocimiento.

El actual coordinador de la Red Estatal de Bibliotecas, nació en 1944 en el poblado Saloya, Nacajuca. Aprendió a leer antes de los cinco años de edad a través de las tiras cómicas de los periódicos de circulación nacional El Universal y El Excélsior que venían en las pacas de periódicos que su progenitor compraba para hacer las “pushcaguas” de mercancía que vendía en una pequeña tienda de su propiedad.

Orgulloso por el reconocimiento de corte internacional, Díaz Pérez cree oportuno hablar sobre la falta de hábito de lectura del tabasqueño. Al comparar el acervo bibliotecario de otros estados con la media nacional, asegura que el de Tabasco “es suficiente, y está sobrado”.

Señala que en la Red Nacional de Bibliotecas (7, 418 librerías) hay 37 millones de libros y la población es de 115 millones de mexicanos. Es decir, un ejemplar para cada tres mexicanos. Tabasco, refiere, tiene dos millones 600 mil libros en las bibliotecas públicas y dos millones 100 mil habitantes, lo cual significa que hay 13 libros para cada diez tabasqueños.

“Qué esos libros se lean, como dice la televisión, eso es otra historia”, bromea. Sin embargo, denuncia que el 80 por ciento de los bibliotecarios de Tabasco tiene un promedio de escolaridad de poquito menos de preparatoria. “Leen, algunos, sí, pero la gran mayoría, no. Y si un bibliotecario, no lee, no va a poder promover la lectura”. El número de bibliotecarios del Instituto de Cultura de Tabasco asciende a mil 90 personas. Algunos, cuentan ya con el nivel de licenciatura.

Lee mejor un niño rural

Afirma que de las 573 bibliotecas públicas de Tabasco, operan 552 y 23 están cerradas, por diferentes razones: daños de la naturaleza o expropiación de edificios por los hijos de quienes donaron los predios donde se encontraban. Por falta de documentos, el gobierno estatal no ha iniciado juicios para recuperarlas las de Jalpa de Méndez, Centro, Tenosique, Nacajuca, Macuspana y Jonuta.

Luego de ponderar que un niño de 12 años de primaria de una comunidad rural lee mejor que cualquiera de la ciudad (“porque aquí tiene otros entretenimientos…”, aclara), informa que el acervo de la Biblioteca Estatal José María Pino Suárez es de 236 mil libros; de esos 96 mil son de fondos reservados para investigación y los demás están en la colección general, en la infantil y la de consulta.

Consternado, apunta que hace diez años (en 2006), la Pino Suárez recibía un promedio mensual de 90 mil usuarios y actualmente recibe a 30 mil. Asimismo, precisa que en la entidad las bibliotecas llegaron a atender a casi 5 millones de usuarios al año, ahora recibe casi tres millones. Rechaza, sin embargo, que la tecnología afecte a las bibliotecas.

— Afamados escritores como Andrés Iduarte o Carlos Pellicer, dijeron, en su momento, que se fueron de Tabasco porque con su clima caluroso no se podía leer—se le dice en la entrevista.

–Somos una cultura del agua y del calor. La lectura tiene una gran ventaja, la puedes ejercer en cualquier lugar: desde el sanitario hasta subir a un árbol y aprovechar su sombra. La cosa es que nos falta el hábito…

¿Se puede romper ese mito de esos escritores y decir que el tabasqueño sí puede leer?

–¡Claro! ¿Cómo le hicieron ellos? ¿Fueron genios o leyeron mucho?

Leyeron…

–¡Claro! Y para leer mucho, creo, la infancia es el mejor momento del ser humano…Falta una formación de promotores profesionales de la lectura; el gusto por la lectura es como cualquier gusto del ser humano…

entrevista-bibliotecario