miércoles, 25 noviembre, 2020
Home / NACIONAL / Inclusión de personas con discapacidad, sólo discurso

Inclusión de personas con discapacidad, sólo discurso

Aún son insuficientes las adecuaciones para usar plenamente los espacios públicos, algunos rampas son muy inclinadas e inutilizables, consideró Daniel Cubero Cabrales de la ONG Movimiento Nacional de Inclusión y Democracia para personas con Discapacidad; se nota su ausencia en la agenda pública, señala.

POR MARIEL ARROYO

La inclusión de las personas con discapacidad es un mero discurso. Una bonita fachada de lo políticamente correcto, un pretexto para tomarse una conmovedora foto. En realidad, las personas con discapacidad siguen enfrentando dificultades serias en todos los ámbitos de su vida. Desde adaptar sus casas para poder desplazarse en ellas, hasta salir a la calle. Pero donde más se nota su ausencia en la agenda pública. A ellos no hay nadie que los represente.

Así lo afirma Daniel Cubero Cabrales, representante en Tabasco del Movimiento Nacional de Inclusión y Democracia para personas con Discapacidad, una organización que participó en un foro de consulta de una iniciativa de ley en la Cámara de Diputados federal. Porque a nivel local, el tema no interesa a los legisladores, reclama.

En el marco del Diciembre es el Día internacional de las personas con discapacidad, Cubero Cabrales subrayó que “no es celebrar el hecho de ser discapacitado, tiene el trasfondo de hacer conciencia en la sociedad de la importancia de la integración de las personas con discapacidad en todos los aspectos”.

Y es que, a decir del activista, “si bien hemos avanzado en la sensibilización, en la búsqueda misma del respeto, no sólo a la discapacidad, sino a la condición humana, mucho no falta en materia de derechos”. Por ejemplo, ha habido un esfuerzo en las escuelas para adecuarlas a fin de que los alumnos con discapacidad puedan asistir, pero el rezago educativo es muy amplio. Uno de cada cinco discapacitados mayores de 15 años en el país es analfabeta. Y menos del cinco por ciento puede llegar a estudiar el nivel bachillerato.

“La inclusión y la integración son dos cosas muy distintas, están incluidos porque están en la matrícula de la escuela, pero, ¿realmente están aprendiendo, integrándose socialmente para poder desarrollarse?”, pregunta.

Esta realidad aplasta las oportunidades a futuro de las personas con discapacidad: tener un empleo bien remunerado, de poder solventar los gastos médicos de su condición. Incluso de ejercer el derecho político y constitucional a votar y ser votado.

“Consideramos que no podemos seguir pensando en el sistema asistencialista en lo que se refiere a personas con discapacidad”, comenta al respecto Daniel Cubero, “la participación política y en la vida pública de las personas con discapacidad tiene que ser una realidad”.

Para ello, asegura, es necesario que exista una política pública transversal. Es decir, que atraviese a todas las instancias públicas que deban intervenir y se coordinen para garantizar que todas las personas con discapacidad tengan acceso a servicios de educación, salud, vivienda y trabajo. Que se les dé seguimiento en caso de que alguien abandone por alguna razón. Y auxiliarlos.

Falta mucho para llegar a eso. Actualmente, todavía no son suficientes las adecuaciones para que las personas con discapacidad hagan pleno uso de los espacios públicos. O se encuentran incompletas porque los locales a veces tienen una rampa muy inclinada e inutilizable, o no tienen un baño adecuado.

A los representantes populares el tema, en realidad, no les importa, afirma Cubero Cabrales. “No pasamos de la foto, del discurso en campaña para generar una idea de inclusión, pero no la estamos generando realmente”.

En Tabasco y en México, no hay quien abandere la causa de los discapacitados. Más que apoyos asistencialistas, lo que estas personas exigen son políticas que les permiten desarrollarse en ámbitos como el empresarial o el político. Es necesario que haya discapacitados en los puestos cruciales de decisión de políticas públicas para que puedan promover directamente los cambios para garantizar sus derechos.

Finalmente, reflexiona el activista, la discapacidad es una condición a la que todos estamos expuestos: por haber nacido con ella, por haberla adquirido tras sufrir un accidente, o por tener un hijo o un familiar con ella. Por eso hace falta generar más conciencia.

Esta realidad aplasta sus oportunidades a futuro: tener un empleo bien remunerado, de poder solventar los gastos médicos de su condición. Incluso de ejercer el derecho político y constitucional a votar y ser votado.

 “Si bien hemos avanzado en la sensibilización, en la búsqueda misma del respeto, no sólo a la discapacidad, sino a la condición humana, mucho no falta en materia de derechos”

segunda-discapacitados

Daniel Cubero Cabrales

Representante en Tabasco del Movimiento Nacional de Inclusión y Democracia para personas con Discapacidad