miércoles, 23 septiembre, 2020
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La debacle como punto de inflexión

Por Gabriela Tello

En la peor de las pesadillas  de nuestra postmodernidad no se podría avizorar un escenario tan dramático como el que vive la economía tabasqueña; la caída en los precios del petróleo ha impactado negativamente los bolsillos de la ya vulnerada clase media, se corre el riesgo de que No haya más pobreza extrema, pero que la carencia de ingresos de los clase medieros agudice y migren miles de hogares tabasqueños hacia la marginación. Afortunadamente los apoyos sociales que la federación fondea no están en riesgo y programas asistenciales como el Prospera; y 65 y más siguen complementando el ingreso de las familias.

La coyuntura de los bajos precios del petróleo convergió con la Reforma Energética. Los ajustes al interior de la paraestatal, la celeridad con la que bajó el precio del barril y el replanteamiento de la estructura laboral de  Pemex derivó en despidos internos, deudas a proveedores; incluso el arrepentimiento de empresas ganadoras de licitaciones  a las que no les salen las cuentas y prefirieron no entrarle a la extracción de los pozos que ya habían ganado en diciembre.

Este apocalipsis económico tiene en alta tensión al empresariado tabasqueño acostumbrado a vivir en la zona de confort de los excesos de la hoy moribunda Pemex, la clase patronal sabe que las propuestas presentadas por el Presidente de la Republica el pasado 4 de mayo no son más que un compendio de buenos deseos y clichés sobre los riesgos de la “petrolización económica”; No anunció la obra pública que se esperaba, ni empleo temporal, ni tampoco se devolvieron los 500 millones de infraestructura que se le quitaron a CNA en marzo pasado; siendo justos el Presidente no tendría porqué salvar a Tabasco, más bien la federación se ocupa de lo que le toca y los recortes al presupuesto  estatal fueron menores, el Gobierno Federal sigue enviando el recurso económico sustantivo para la atención de la pobreza.

 

La administración de esta debacle es nuestra, local y a nosotros nos tocará resolverla con los recursos existentes, no es ni será la primera vez que los tabasqueños apechuguen la adversidad. La falta de circulante y desempleo genera una tensión colectiva que irrita progresivamente a la sociedad, el hartazgo de explicación perenne “precios bajos del petróleo” pasa a un segundo lugar y el cuestionamiento a los resultados de la gestión de la Gubernatura se hace cada vez más incisivo, es en esta parte en  la que la clase gobernante debe estar atenta y actuar con sensatez y sensibilidad. Sensatez para administrar de una forma eficiente, transparente y proba; con Sensibilidad para comunicar socialmente los logros, informar sobre los procesos y avisar sobre los riesgos. Es la hora de que sean tomadas en cuenta las propuestas de los empresarios e invitarlos a construir una agenda común. Se necesitan intermediarios de altura, sensatos y sensibles, generadores de confianza y certeza en el dialogo.

Tabasco tiene un vasto potencial de oportunidades que nada tienen que ver con el petróleo, tenemos tierras fértiles, agua, zonas arqueológicas, playas, puertos, ubicación estratégica, tenemos historia, cultura, tradiciones, gastronomía, tenemos todo para buscar nichos y recuperarnos de la debacle. El gobierno ni estatal, ni federal podrán hacer que los precios del petróleo regresen a los niveles de 100 dólares por barril en 3 o 4 meses, la debacle en los precios continuara durante 2017 y 2018;  la Reforma Energética no garantiza que aterricen las inversiones ni que a los despedidos directos o indirectos de Pemex les devuelvan sus empleos.

Las de Caín

La próxima extradición del Chapo no nos extraña, pero si su celeridad, en México no hay prisión lo suficientemente segura para contenerlo.

Mucho éxito para Javier May, alcalde de Comalcalco están de feria, y supero expectativas en su cartelera musical del teatro del pueblo.