domingo, 20 septiembre, 2020
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La ineptitud de los alcaldes

Por Tere Oramas B.

¿Por qué no alcanzan los recursos en los ayuntamientos? ¿Por qué en varias ocasiones tienen que recurrir al empréstito al inicio o al concluir el trienio? Si sus respuestas fueron que por corrupción, tal vez tenga usted la razón.

Y la corrupción no solo se trata del robo del presupuesto público sino también de la incapacidad para administrarlo. En ambos casos los ciudadanos tenemos parte de la responsabilidad por “permitir” que personas no aptas para la función pública lleguen a estos cargos.

Hoy por hoy se hace indispensable la profesionalización de esta estructura de gobierno. A pesar de los intentos por regular y controlar el manejo de los recursos no ha sido posible sanear las finanzas municipales, concretamente en Tabasco cuyas mañas para saquear son cada vez  más sofisticadas por lo que se hace complejo fincar responsabilidades por tal delito.

Cada tres años es la misma historia, alcaldes salientes que argumentan que por las reducciones presupuestales no podrán cubrir las prestaciones básicas de ley así como el pago a proveedores y otras deudas al cierre del ejercicio, en tanto, presidentes municipales entrantes  que por evadir sus responsabilidades culpan a su antecesor del “robo”. Todo ello se reduce –en la mayoría de los casos- a la ineptitud.

Las últimas modificaciones a las leyes electorales otorgan más tiempo entre la elección y la toma de protesta, esto quiere decir que si el triunfo no es impugnado el alcalde electo tiene demasiado tiempo para preparar sus programas y proyectos así como el análisis del presupuesto a ejercer. Paralelo a lo anterior, la selección y capacitación del personal que llevará a cabo esos planes. Pero, ¿Quiénes realmente se preocupan por elaborar sus proyecciones luego del análisis respectivo? Muy pocos y las consecuencias están a la vista.

Y volvemos al origen: la falta de capacidad y preparación administrativa lleva a los presidentes municipales a gobernar en base a ocurrencias y en el peor de los casos por caprichos familiares. Sobre la marcha, van rascándole al presupuesto para implementar programas no previstos en sus asignaciones de ley, obviamente en detrimento de los servicios básicos mandatados  en la Constitución.

Existen en el país diversas asociaciones de alcaldes que procuran la capacitación y la gestión de recursos, la Federación Nacional de Municipios de México que agrupa al mayor número de ayuntamientos en el país –dos tabasqueños han presidido la asociación: Florizel Medina Pereznieto y Evaristo Hernández Cruz-, ha ido mucho más allá del fortalecimiento municipal, promueve iniciativas que impulsan reformas estructurales en los ámbitos político, legislativo y hacendario.

Desafortunadamente la mayoría de los alcaldes tabasqueños no acuden a estos profesionales porque ya montados en la soberbia creen que pueden solos. Pobrecitos, nosotros los gobernados porque más de uno se apuntará para la reelección, es lo que merecemos.