viernes, 4 diciembre, 2020
Home / OPINION / La JUCOPO y el PODER

La JUCOPO y el PODER

Juan José López Magaña*

“El poder es como un explosivo: o se maneja con cuidado, o estalla”
Enrique Tierno Galván.

La ciencia política está destinada a la toma de decisiones, en la certeza de estas, estriba el éxitos que se alcance, no existe ningún parámetro que permita asegurar la eficacia de las decisiones tomadas, siempre habrá factores externos que impidan o faciliten su transitar, lo que no puede dejarse de lado es que en la política los contrapesos son importantes, el poder sin contrapesos puede traer excesos y terminar en una tiranía o en una dictadura disfrazada de democracia, a estos elementos podemos denominarlos factores extrínsecos a la persona que ejerce el poder.
La naturaleza de quien lo ostenta, también es importante en el estudio de la política y del poder, en el poder no pueden conservarse personas sin decisión, sin cierto grado de “terquedad”, entendida ésta como la capacidad de remontar los obstáculos que la propia dinámica política te impone, la toma de decisiones desde el poder siempre estará encaminada a su conservación, la nobleza o la vileza de estas decisiones redunda en quienes son los beneficiados, una decisión por costosa que sea, cuando tiene un fin progresista y valor humano alcanzable vale la pena asumirla, puesto que será asumida como suya por las mayorías y éstas mayorías lucharán con las herramientas a su alcance para que se conserve.
Bajo esta lógica de toma de decisiones y de mayorías y minorías, ¿En qué benefició el hecho de que se consiguiera una mayoría parlamentaria en el Congreso del Estado? ¿Cuál fue el resultado de esa mayoría? ¿Qué avances se tuvieron? Y en contrasentido, ¿A quién beneficia el hecho de que actualmente esa mayoría haya sido destruida jurídicamente? No debemos alejarnos del hecho de que el Congreso y más específicamente la Junta de Coordinación Política (JUCOPO) es una posición de PODER, pero la ostentación de ese poder, debe traducirse en una realidad social.
La función del Congreso del Estado es dar armonía jurídica a la convivencia social y políticamente plasmar una identidad ideológica; bajo estas premisas, ¿Qué identidad tiene el Congreso bajo el mando del PRD y su mayoría? ¿Qué identidad tendrá el Congreso con el PRI, sin una mayoría que permita avalar la toma de decisiones? Creo que ese es el tema, ahí debe de ser el debate.
Hasta ahorita, no he escuchado a nadie que hable de sostener una visión de gobierno basada en la conformación de un sistema jurídico que permita cambiar el rumbo de nuestro estado, ni he visto que se modifiquen leyes que permitan contrarrestar el detrimento social bajo un programa integral, sino solo la adecuación reaccionaria del marco normativo según la sociedad rebasa el esquema existente.
Si ostentar la representación del poder político no es medible con la realidad social, la lucha solo puede entenderse como una lucha de poder por el poder, se vuelve una lucha por la administración y no por un programa ideológico o por un sistema de gobierno que beneficie a las mayorías sociales.
Insisto, el Congreso teleológicamente representa la política de contrapesos, la inclusión de las minorías en igualdad de circunstancias con las mayorías en la toma de decisiones, la lucha de los programas y de las formas de hacer gobierno; en 1917 esa diversidad ideológica se vio plasmada en la Constitución, los principios sociales de trabajo digno, reparto de tierras, educación general y libertades políticas, se vieron materializadas debido a la lucha de estos sectores por darle una visión más incluyente al país. Si trasladamos esos parámetros a la actualidad, ¿Cuál sería la evaluación? ¿Qué ideario social mueve al Congreso? ¿Qué política de gobierno debe conservarse o moverse? ¿Existe identidad con la base ideológica que representan las fracciones? ¿Es compatible la lucha entre el PRI y el PRD con la realidad del estado? ¿Trasciende en algún beneficio a los sectores empresarial, laboral, social, educativo, etc., el que uno u otro grupo ostente la titularidad del Congreso o solo estamos ante una lucha de facciones por el poder político que representa?
Reflexionemos y saquemos nuestras conclusiones: si eres madre o padre de familia, trabajador asalariado, profesionista, empresario, estudiante, burócrata o lo que sea a lo que te dediques ¿A quién apoyarías? ¿Por quién te sientes representado? ¿Qué bando elegirías y por qué?
El debate jurídico seguirá su curso, es un tema novedoso y aún hay camino por recorrer, pero creo que eso le corresponde a los órganos jurisdiccionales resolverlos.

*Originario de Jalpa de Méndez. Licenciado en Derecho por la UJAT, con amplia experiencia en temas de Derecho Electoral, Constitucional y Parlamentario.