miércoles, 21 agosto, 2019
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No le alcanza el dinero a AMLO. ¿Por qué?

Por Elías Balcázar Antonio

Los detractores de AMLO, periódicos de circulación nacional y columnistas, abusando de la ignorancia del pueblo y llevados por ignorancia propia, insisten que al gobierno de AMLO no le alcanzará el dinero para hacer crecer a México al 2% al año. Insisten que no le alcanzará el dinero para los distintos programas sociales y de inversión que su gobierno tiene proyectado. Insisten en ello de manera burlona, diciendo que el tabasqueño está soñando, que está fuera de la realidad. De manera perversa, amañada, esos periódicos y sus columnistas ladran hoy porque se quedaron sin chayo, el que antes cobraban en el chiquero: les hace falta el buen rollo de billetes que Peña les metía en la boca para que callaran y taparan el pus que se ocultaba en el fondo de la olla podrida. Por eso y por ignorantes no explican las causas por las que al gobierno de AMLO no le alcanza el dinero. Refresquemos el cerebro de esos ignaros:

En 1975 la UNAM publicó un trabajo del maestro y especialista en Política Fiscal, Benjamín Retckiman. En ese trabajo el maestro Retckiman señalaba que México era unos de los países donde la carga fiscal al capital era de las más bajas en el mundo: superado únicamente por Nepal. En otro trabajo publicado también por la UNAM pero en 1974 el mismo maestro decía que “… según el Fondo Monetario Internacional en 1968 México ocupaba el lugar 67 entre 72 países estudiados con un bajo esfuerzo tributario, del 9.9%; debajo de Haití, Guatemala, Corea del Sur, Etiopía y Afganistán”. Por su parte doña Ifigenia Martínez, que fuera directora de la Facultad de Economía de la UNAM, en un trabajo publicado en la Revista de Comercio Exterior, apuntaba que todavía de 1950 a 1967 la carga fiscal que los capitalistas pagaban en México era de 16.2 %;  sin embargo, nos dice doña Ifigenia, a partir de 1964 “…la contribución del capital al impuesto sobre la renta empezó a decrecer, al paso que aumentaba la carga correspondiente a los ingresos del trabajo”.

Ya desde 1976, mi maestro José Luis Ceceña y entonces director de la misma Facultad declaraba a Excélsior “… el gobierno CARECE DE RECURSOS para encarar los problemas planteados por el desarrollo DEBIDO A LA FALTA DE UN SISTEMA FISCAL que le permita obtener más fondos”. Y esa herencia se empeoró con los años: en el periódico La Jornada del 4 de abril de 2007 se analiza y comenta un amplio informe de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL); el documento lleva por título La protección social de cara al futuro. En ese documento se destaca que mientras el conjunto de países de esa región registran una carga tributaria del 18 por ciento respecto de Producto Interno Bruto (PIB), en México es apenas del 10 por ciento. Pero no sólo es ese contraste; lo más preocupante es que ese pobre 10 por ciento de carga tributaria de nuestro país cae sobre las espaldas de la ciudadanía y no sobre los hombres más ricos. Ese 10 por ciento además, contrasta con el 40.6 por ciento que en promedio es la carga tributaria en los países de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE). En estos países la distribución del ingreso es más equitativa, no existen los contrastes sociales, ni la desigualdad criminal e inhumana que hay en México. Países como Holanda, Dinamarca, los países Escandinavos o el Japón no tienen los problemas de delincuencia que sufrimos hoy en México. En algunos de ellos no hay cárceles.

El día 12 de ese mismo mes, especialistas del Centro de Investigación y Docencia Económica (CIDE) señalaba en La Jornada que mientras en México el promedio de recaudación por el impuesto al ingreso empresarial es de apenas 1.97 por ciento y el impuesto al ingreso personal es de 3.23 por ciento en los países de la OCDE es de 3.4 y 12.9 por ciento respectivamente. Al igual que los especialistas de CIDE, miembros del Fondo Monetario Internacional recomiendan la necesidad de que en nuestro país se deben eliminar los regímenes y tratamientos especiales que sólo beneficia a los más ricos y eliminar las exenciones y condonaciones que sólo favorece a unos cuantos.

Esa herencia recibió AMLO de los gobiernos prianistas coludidos con los grandes capitalistas. Y nos sigue diciendo el maestro Ceceña que “…por esa razón el Estado se sale por el lado más fácil pero más peligroso: el endeudamiento interno y externo”. Le digo a quien me lee: dinero sí hay en el país pero esa lana es de unas cuantas familias (muchas de esa fortunas de orígenes turbios e ilegales) y ese dinero no es para la Nación,  no es para las escuelas y hospitales por ejemplo. Las deudas de los banqueros como el FOBAPROA sí es deuda pública pero sus utilidades son nada más de ellos y para ellos.

Y si hoy AMLO tratara de recurrir al endeudamiento tampoco podría: los gobiernos prianistas dejaron endeudado al país hasta el cushul. En el año 2000 Zedillo dejó una deuda de 700 mil millones de pesos; Fox la dejó en 2 billones; Calderón la encaramó arriba de la pizarra con 8 (OCHO) BILLONES de pesos y Peña le dejó una hermosa herencia a AMLO de 10 (diez) BILLONES de pesos. Y aún así andan libres estos bandidos y todavía tienen el cinismo de pedir protección. Y entre esa espada y esa pared, diría Leo Dan, se encuentra AMLO, donde los grandes capitalistas no quieren que se les aplique en serio la Ley Fiscal y si nuestro paisano recurre a aplicarla, estos buitres de México que no le tienen amor a la Nación pero sí al dinero, recurrirán al chantaje y como siempre amenazarán con la fuga de capitales. Además si AMLO recurriera al endeudamiento como de manera irresponsable hicieron Fox, Calderón y Peña, provocaría una mayor devaluación del peso como sucedió con el presidente del copetito que durante su gobierno el peso se hundió de doce pesos a veinte por dólar. Ya le querían colgar el San Benito a AMLO de que el peso se devaluaba por lo del pinche aeropuerto y todas esas babosadas. ¡Cómo abusan de la ignorancia de la gente!

Y si fuera poco, en una de las últimas revistas de Proceso, del 24 de marzo de este año, se destaca de manera detallada, con pelos y señales, EL GRAN SAQUEO FISCAL que en México vienen realizando las empresas medianas y grandes ante la anuencia y complicidad de los gobiernos prianistas. Quince de los corporativos más grandes dejaron de pagar al fisco el año pasado la cifra estratosférica de 60 mil millones de pesos. Destacan los nombres de Carlos Slim, Bernardo Quintana y su grupo ICA (de los más favorecidos con el famoso aeropuerto), Salinas Pliego, Emilio Azcárraga Jean, Carlos Hank González, David Martínez y David Peñaloza (estos dos últimos también están en la lista privilegiada de la revista FORBES entre los hombres más millonarios del planeta). ¡Claro!, están en la revista FORBES porque eluden y evaden el fisco y pagan salarios de miseria, diez o quince veces más bajos que en Estados  Unidos, y etcétera, etcétera. Todas estas empresas cuentan con despachos y abogados que conocen los recovecos de la ley de impuestos y conocen las mañas para eludir el pago de impuestos y gozan de la complicidad con políticos y gobernantes de las alturas para evadir el pago de impuestos. Además, decíamos que estos millonetas han contado con la protección de los gobiernos prianistas paleros al contar con un régimen fiscal de tratamiento especial y de condonaciones que les permite el no pago y la devolución de impuestos. ¡Cosa de cuates entre la gente podrida!, ¡gusanos de la misma guayaba!

Dice Proceso: “…tan solo 36 compañías dejaron de pagar más de 80 mil millones de pesos que debían al SAT, mientras 41 mil 363 quedaron exentas de pagar otros 80 mil millones de pesos”. De las más “…favorecidas por el gobierno de Peña Nieto se encuentran ICA, Grupo Carso, Pinfra, Grupo Modelo, Simec, Soriana, Volkswagen y BMW; bancos como Banorte, Banamex, HSBC y Santander con montos que van de sumas pequeñas a miles de millones de pesos”. Banamex, propiedad de City Group de Estados Unidos; HSBC (siglas que significan Hong-Kong Shanghái Bank Company) de capital inglés en Hong-Kong y Santander de capital español.

Decíamos en otra colaboración que cuando Ricardo Monreal metió la iniciativa en el sentido de que los bancos deben bajar los puntos en las comisiones que cobran en México, los periodistas del chayote se le fueron a la yugular y los usureros de cuello blanco pegaron el grito en el cielo y amenazaron al gobierno de AMLO con la fuga de capitales o de no invertir: esa costumbre tienen los dueños del dinero y el arma que tienen a la mano. El lector debe saber que las filiales de los bancos españoles de Bancomer y Santander cobran más comisiones en México que en España. De sus ingresos totales las comisiones de Bancomer en México representan el 36 % y en España el 19%. Banca Santander en México 39% y en España el 20%. Sólo en 2018 la filial de Bancomer en México envió la remesa de 52 mil 368 millones pesos a España por concepto de utilidades, cantidad que representó un aumento del 103 por ciento respecto a las utilidades del 2008. ¡Eso es saqueo! Por el contrario, en el mismo periodo ese banco en España registró una contracción en sus utilidades de 47 por ciento, o sea 34 mil millones de pesos.  No cabe duda que los millonarios conciudadanos del rey español Felipe VI y su papá Juan Carlos siguen siendo piratas pero ahora de cuello blanco, usan frac o smoking y ya no  saquean a México con galeones, ni tienen parches en el ojo y pata de palo, sino que saquean a México por la vía digital. Y aún así, el rey español “indignado” le negó el perdón que AMLO le pidió cuando debe estar besándole los…. pies. Y si el “perfumao” noble no tuvo los tamaños, Alfredo Bosch, Consejero en Jefe de Exteriores del gobierno de Cataluña, sí tuvo la nobleza y humanidad de disculparse con AMLO por los abusos cometidos en la Conquista.

Y para acabarla de amolar España, que no produce petróleo ni gas, le vende gas a México a 8 dólares el millón del BTU. Ese gas lo compra España al Perú en 56 CENTAVOS de dólar el millón del BTU y la empresa que se lo vende a México es FENOSA y el dueño es precisamente el flamante, fino, digno aristócrata Juan Carlos y papá del rey de España. O sea que el título nobiliario no le quita lo pirata a estos sinvergüenzas aunque sean aristócratas y beban muy buen coñac y buen vino. Ese contrato leonino y contra México lo firmaron con FENOSA en 2008 Felipe Calderón y Alan García entonces presidente de Perú.

Y si a todo lo anterior le agregamos lo del guachicol y la fuga multimillonaria que por esa vía ha existido, nos encontramos con un gobierno con escasos recursos y con una muy reducida capacidad de maniobra. Me imagino a AMLO como aquel ciudadano que a altas horas de la noche camina muy solo por una calle solitaria y de repente se ve rodeado por diez pandilleros con cadenas, pistolas y navajas y con ganas de madrearlo. ¿Qué hacer?, ¿a dónde ir?, ¿cómo apoyarlo?

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