miércoles, 30 septiembre, 2020
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Pese a no haber obtenido absolutamente nada desde hace 23 años, el equipo de beisbol gastará en la temporada que está por iniciar más de ¡22 millones de pesos!

Olmecas de Tabasco, ¡un barril sin fondo!

Por: Luis Enrique Martínez

Pese a tener encima un récord de 23 fracasos consecutivos, aun y cuando cuenta con una de las aficiones más fieles del país, el equipo de beisbol Olmecas de Tabasco gastará más de 22 millones de pesos durante la temporada que está por iniciar, convirtiéndose así en uno de los más grandes “barriles sin fondo” con que cuenta el gobierno local.
De hecho, la nueva temporada del “rey de los deportes” enfrenta hoy serios problemas, y sólo si los socios de la Liga Mexicana de Beisbol (LMB) resuelven sus diferencias el próximo 17 de febrero –sobre todo la desafiliación de siete equipos–, la temporada 2017 iniciará el 31 de marzo con una directiva del Club Olmecas de Tabasco comprometida a realizar “los cambios necesarios”, para revertir los 23 fracasos consecutivos del equipo desde que fue campeón en 1993.
Como lo ha hecho desde hace más de dos décadas, el gobierno estatal a través del organismo rector del deporte en Tabasco destinará este año más de 22 millones de pesos, es decir, más del 25 por ciento de su presupuesto de 88.6 millones de pesos, para financiar, mayoritariamente, las actividades deportivas del equipo local de beisbol.
Incluso, la cantidad inicialmente prevista de 22 millones de pesos podría aumentar conforme las necesidades del conjunto, la paridad cambiaria dólar-peso y la misma inflación, tal como ocurrió en las dos últimas temporadas al incrementarse la partida original  en entre 2 y 3 millones de pesos.

Hermanos Dagdug: 5 años sin resultados

Si en los próximos días el gobernador Arturo Núñez Jiménez no decide otra cosa, la de 2017 será la quinta temporada consecutiva que la administración de Olmecas de Tabasco esté en manos de los hermanos Carlos José y Juan Luis Dagdug Nazur, el primero, como Director del Instituto del Deporte de Tabasco (INDETAB), preside el Consejo de Administración del equipo, en tanto que el segundo es el presidente ejecutivo del club.
Antes del 27 de septiembre de 2016, cuando inició la escandalosa y aún no resarcida ruptura de la LMB, Carlos José volvió a retomar la posibilidad de que su hermano menor dejara la presidencia ejecutiva para la temporada 2017. Igual como lo confió al reportero, dejó “la última palabra” al mandatario estatal en el sentido de decidir “si Juan Luis se queda o se va”.
Mientras se prepara para asistir a la reunión decisiva del 17 de febrero –asamblea en la cual se definirá si la Liga Mexicana de Beisbol continúa con 15 de 16 novenas (al no cumplir los requisitos de mudarse a León, Guanajuato, Reynosa está fuera de la próxima temporada) o la reducción será a ocho equipos si  las diferencias entre los dueños predomina–, las presidencias administrativa y ejecutiva ya decidieron iniciar el mantenimiento anual al Parque Centenario “Del 27 de Febrero”, a través de personal propio o de la Secretaría de Ordenamiento Territorial y Obras Públicas (SOTOP).
“Si para pasar a play-off es necesario hacer cambios no sólo de jugadores y de manager sino de directivos, los vamos hacer”, ha dicho el director del INDETAB a quien el reportero buscó, sin éxito, al igual que a su hermano Juan Luis Dagdug Nazur -este último habría otorgado una cita, sin embargo, de acuerdo a su secretaria, pospuso la entrevista para “otra ocasión” pues había salido “al jurídico”-. Mientras, Carlos José, también a través de una de sus auxiliares, mandó decir que luego hablaría, pero hasta hoy no ha hecho.
La administración de Olmecas de Tabasco, sólo difunde sus actividades a través de las plataformas de Facebook y Twitter. Sin embargo, la página electrónica oficial está suspendida. Y desde agosto del año pasado el periodista Dioscórides Zurita dejó la vocería. A la fecha no se sabe quién lo sustituyó en el área de comunicación.
El conflicto, cuestión de dinero

Como presidente del Consejo de Administración, Carlos José Dagdug Nazur ha tenido una actitud protagónica en la ruptura de la LMB que empezó hace cuatro meses. Está en el grupo mayoritario de ocho equipos que enfrenta a los dueños de siete que proponen jugar con más de seis jugadores no nacidos en México pero con padres mexicanos: Diablos Rojos del México, Tigres de Quintana Roo, Guerreros de Oaxaca, Piratas de Campeche, Sultanes de Monterrey, Saraperos de Saltillo, Generales de Durango –sustituye a Delfines de Ciudad del Carmen—y Olmecas de Tabasco.
Aunque en un inicio defendió la “institucionalidad”, conforme la minoría de siete persiste en jugar con nueve mexicanos nacidos en el extranjero, entre ellos el destituido y ratificado presidente de la Liga Mexicana de Beisbol, según sea el caso, Plinio Escalante.
“El dólar está a alrededor de 22 pesos y va a seguir subiendo, los pochos cobran en dólares. Equipos como Tabasco, Campeche y todos los chicos no pueden pagar esos salarios, ¿entonces qué?, ¿nos sentamos a ver cómo ganan los cuatro o cinco equipos que sí pueden contratarlos?”, denunció, tras una de las asambleas, el líder de los ocho José Maiz, dueño de los Sultanes de Monterrey.
Ante tales diferencias, en la reunión de diciembre pasado se acordó, por ejemplo, que para 2017 los peloteros mexicanos tendrán un sueldo mensual máximo de 150 mil pesos. Los extranjeros que ya han jugado en la LMB devengarán como tope 8 mil dólares. En tanto, los jugadores extranjeros de primera firma no podrán ganar más de 6 mil dólares y los mexicanos nacidos en el extranjero percibirán 150 mil pesos como límite.

Los hermanos Carlos José y Juan Luis Dagdug Nazur manejan el equipo local de beisbol como verdaderos dueños del mismo, sin haber dado en 5 años algo grato a la afición.

En medio de serios conflictos por asuntos económicos, integrantes de la Liga Mexicana de Beisbol tratan de salvar la temporada 2017 que, de llevarse a cabo, iniciaría el 31 de marzo próximo.