viernes, 19 abril, 2019
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Con gobiernos anteriores, la muerte y la denuncia no bastaron para que autoridades investigaran y suspendieran la ordeña de ductos y la venta ilegal de combustible. La sociedad tabasqueña espera que las acciones federales en este tipo de delitos, también se ejecuten aquí.

Pena el edén por huachicol                

Redacción

Tabasco, si bien no está dentro de los siete estados que concentran el 80 por ciento de las tomas clandestinas a nivel nacional, sí tiene su historia de tragedias por el tema de huachicol.

Son Cárdenas, Huimanguillo, Cunduacán, Centro, Comalcalco y Paraíso los municipios por los que atraviesa el poliducto de 174.211 kilómetros, proveniente de la refinería de Minatitlán a la Terminal de Almacenamiento regional (TAR), en Dos Bocas; esa vena dorada por la cual corre gasolina y diésel.

A discreción, unas gasolineras de Tabasco venden combustible rebajado o robado; “en la última bomba te despachan el huachicol”, recomiendan. Con un precio de hasta 13 o 15 pesos por litro; algunos condicionan una venta mínima de 500 pesos.

Lo grave, y que existe antes de esta batalla que ha iniciado el Presidente de México, Andrés Manuel López Obrador contra el robo de hidrocarburos, son las peleas por las plazas; los cárteles que dominan contra los que quieren el territorio y las millonarias ganancias… sin dejar de lado a personajes de la vida política que también se mueven en dichas esferas.

Explosiones en Huimanguillo y en Cárdenas, principalmente, son las que guarda Tabasco en la memoria, pues las familias que viven de este negocio –como empleados- han llorado a sus muertos; esos que no son fáciles de identificar.

Basta recordar ese jueves 26 de marzo de 2015, cuando un camión cisterna que circulaba sobre la carretera de cuota Cárdenas-Coatzacoalcos, en Tabasco, que transportaba gasolina, volcó y los pobladores se apresuraron a recolectar combustible. Tal como en Tlahuelilpan, Hidalgo, donde momentos antes, hombres y mujeres emocionados llenaban cubetas, bidones y tambos de líquido inflamable; así en el poblado de Palo Mulato, Huimanguillo, explotó y dejó 22 personas muertas.

La historia de “Chepe”, que a sus 11 años vivió el infierno de las llamas, y cuyo rostro no dará tregua al olvido; sus cicatrices, y la pérdida de extremidades, hacen de este chico un tributo a la pobreza e ingobernabilidad por parte de autoridades que permiten que un grupo del crimen organizado tenga más poder sobre esta gente, amenazando a quienes en algún momento quisieron documentar la historia.

Revista Grilla estuvo ahí un año después del accidente, recabando testimonios e imágenes. Sobrevivientes y familiares de las víctimas narraron la triste secuencia que les llevaba al cementerio; “toda la semana estuvimos enterrando finados, todos los días traían uno”.

En esas comunidades, olvidadas por el gobierno, más no por el cártel, saben que es normal ser “ordeñadores” de combustible. “En el robo de gasolina todos están enredados, es una mafia difícil de acabar, esto no lo van a parar. La gente no mide el peligro, no escarmienta, está dispuesta a morir porque no hay lana, aquí vienen a decir que prefieren morir quemados, pero con la barriga llena”. Son las rancherías el Corchero, Zapotal, el Hormiguero, Palo Mulato y San Miguel; justo en el panteón de ésta última, es donde yacen los restos de 11 víctimas, la mitad de los 22 fallecidos de la explosión.

“Aquí es secreto a voces que bajo puentes, viviendas, llantas con señalamientos rojos y bidones, es el indicativo que allí se vende el combustible robado… no hay trabajo y lo que sí sale es esto”, fue uno de los testimonios de quien por más de 13 años se dedica a esta venta ilegal, teniendo como principales clientes a transportistas, moto taxistas y en ocasiones hasta la policía del lugar.

Grilla denunció

En junio de 2017, reporteros de esta editorial documentaron la denuncia que en el poblado C-32, del municipio de Cárdenas, era parte del corredor de venta de gasolina robada, dirigido por el crimen organizado y operada por familias que habitan la vía Villahermosa-Cárdenas-Coatzacoalcos.

De lunes a domingo, a escasos metros de la vía federal, un comercio clandestino –huachicol- es atendido por una familia. Los menores deambulan entre los grandes contenedores, los cuales ocultan con plásticos oscuros, en lo que llegan los clientes. Este delito se incrementó de 2016 a 2017 en un 100 por ciento, según informaron autoridades estatales.

El riesgo para los habitantes de la Chontalpa es alto, ya que además de la venta en sitios clandestinos que carecen de la mínima medida de seguridad, hay quienes transitan por la carretera federal cargados de gasolina y diésel adulterados.

Durante el recorrido por el poblado C-32, Grilla se percató que el expendio clandestino era atendido por cuatro hombres y dos mujeres, y en junio de 2017, llevaba ya varios meses funcionando sin ser perturbado por las autoridades.

En medio de tres casas, la gasolina era almacenada en cuatro contenedores enjaulados de mil litros cada uno, los que eran rellenados periódicamente en las noches, cubiertos por plásticos color negro, como medida precautoria.

Nuevo gobierno, vigilancia efectiva

Del reciente aseguramiento de 800 mil litros de combustible y dos buques en el puerto de Dos Bocas, por elementos de la Agencia de Investigación Criminal y la Secretaría de la Marina Armada de México, aunque sigue la investigación, sí dejó al descubierto las anomalías durante el trasiego, ya que debía hacerse en los muelles y no en el mar, como lo estaban realizando.

El secretario de Marina, José Rafael Ojeda Durán, aclaró que uno los dos buques que presuntamente transportaba combustible robado salió del puerto de Coatzacoalcos el 19 de enero; entre el 22 y el 24 del mismo mes, el buque llamado Imiloa, fue abastecido con 745 toneladas de diésel a través de 14 pipas, según registros oficiales. Otras irregularidades, fueron en la bitácora de navegación y de combustibles; “de la medición realizada en sus tanques se registró un total de 880 toneladas de combustible de las cuales 253 toneladas se localizaron en tanques que le llamamos tanques de lastre, no tienen por qué traer combustible, son tanques que se utilizan para adrizar (enderezar) los barcos cuando hay mal tiempo, los llenan con agua de mar”.

La capacidad del ducto que viene de Minatitlán a la TAR de Dos Bocas es de 170 mil barriles diarios (11 millones 220 mil litros), pero solo transporta 55 mil barriles al día (3 millones 630 mil litros); hasta el 2018, la Fiscalía General del Estado de Tabasco (FGET), no reportó al Sistema Nacional de Seguridad Pública (SNSP) los robos y asaltos en carreteras y carrotanques con combustible, cifras que afirman los empresarios, son altas.

De enero a octubre de 2018 se detectaron 166 tomas clandestinas en Tabasco, y mientras los puntos de venta del combustible eran prácticamente vigilados por policías, que a unos metros tenían el comercio ilegal, la entrada y salida de vehículos y motocicletas con garrafones y bidones, sin que pareciera siquiera sospechoso.

Andrés Manuel López Obrador afirmó que “no aflojará” en la lucha contra el robo de gasolina a Pemex, robo que alcanza un monto de 65 mil millones de pesos, de acuerdo a cifras oficiales. En Tabasco, también se implementaron puntos de vigilancia, conocidos como “retenes”, además de la vigilancia a la que se ha sumado desde este nuevo gobierno federal, el Ejército y la Marina.

Un hecho lamentable en el inicio de año, fue la muerte del militar Bernardo Peña Lagos, tras un enfrentamiento con presuntos huachicoleros de la zona de la Chontalpa, suceso en el que seis militares más resultaron heridos. Se detuvo a dos sujetos, a quienes se les aseguraron armas de fuego y una camioneta. En 2017, Peña Lagos declamó la poesía Fanfarria a los héroes en la ceremonia cívica del 170 aniversario de la gesta heroica de los Niños Héroes, ante el gobernador Arturo Núñez.

En la última década, 144 trabajadores de Pemex han sido detenidos por presunto robo de hidrocarburos, 44 en Veracruz, 34 en Tabasco, 14 en Tamaulipas, 11 en Hidalgo y 10 en Guanajuato.

Rescate de la soberanía energética

De acuerdo a encuestas, 9 de cada 10 personas están de acuerdo en el combate al huachicol, por lo que Petróleos Mexicanos manifestó su reconocimiento al apoyo que brindan los ciudadanos ante las nuevas medidas implementadas en la logística de abasto de hidrocarburos. Ni Tabasco ni Chiapas padecieron por el corte de suministro en los ductos, ya que en la entidad, lo que más se produce es aceite, seguido del gas.

En un comunicado, la empresa petrolera publicó: “Petróleos Mexicanos avanza en la normalización del abasto de gasolina. La nueva estrategia del Gobierno de México para acabar con el llamado huachicoleo es efectiva, y no daremos marcha atrás contra el robo de combustible, ilícito que daña la economía nacional y el bolsillo de los mexicanos”.

“Seguiremos implementando las medidas necesarias para acabar con este flagelo al reforzar la vigilancia y cuidado de nuestras instalaciones, así como en los 1,600 kilómetros de los seis ductos principales del país. Asimismo, continuaremos ejecutando el plan alternativo de distribución por pipas hasta que se regularice el suministro”. En todo momento, tanto el Ejecutivo federal como los titulares de Pemex y la Secretaría de Energía, Rocío Nahle, aclararon que no hay desabasto; que el combustible llegará ya no por los ductos sino por carretera mediante las pipas.

El Congreso local aprobó el dictamen en materia de extinción de dominio, lo cual es un paso más para contrarrestar el robo de hidrocarburos, ya que da al gobierno la facultad de administrar los predios donde se ejerza este delito.

Durante la sesión extraordinaria del Tercer Periodo Extraordinario de Sesiones, del Primer Periodo de Receso del Primer Año de Ejercicio Constitucional, aprobó la minuta que establece la declaración de la pérdida del derecho sobre propiedades, producto de la criminalidad organizada y de actos de corrupción, toda vez que se constituyen los mecanismos efectivos que ayuden a seguir obteniendo una estrategia contra la delincuencia organizada y la corrupción.

En este sentido, se establecen las herramientas para que las autoridades administren los bienes sujetos al proceso de extinción de dominio, incluido sus productos, rendimientos, frutos y accesorios, además de llevar a cabo su disposición, uso, usufructo, enajenación y monetización, atendiendo al interés público, y defina con criterios de oportunidad el destino y en su caso, la destrucción de los mismos.

También será procedente sobre bienes de carácter patrimonial cuya legítima procedencia no pueda acreditarse y se encuentren relacionados con las investigaciones derivadas de hechos de corrupción, encubrimiento, delitos cometidos por servidores públicos, delincuencia organizada, robo de vehículo, recursos de procedencia ilícita, delitos contra la salud, secuestro, extorsión, trata de personas y delito en materia de hidrocarburos, petrolíferos y petroquímicos.

 

Para denunciar el robo de combustibles, comunicarse al número 01800 228 9660, y al correo vigilante@pemex.com