viernes, 30 octubre, 2020
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Puerta del Sol: la tienda que sobrevive a la globalización

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Es un comercio vendedor de “productos de temporada”, que sigue siendo el refugio del consumidor con edad madura, que desde hace más de 80 años le han preferido y que hoy se ubica en la avenida Pino Suárez; lo mismo vende máscaras y disfraces, que juguetes artesanales y dulces.

POR LUIS ENRIQUE MARTÍNEZ

Como consecuencia de la avasallante globalización convertido en un comercio vendedor de “productos de temporada”, La Puerta del Sol sigue siendo el refugio del consumidor con edad madura o descendientes de éstos, que desde hace más de 80 años le han preferido en los tres domicilios que la tienda ha ocupado en Villahermosa: sobre la calle Rafael Martínez de Escobar, primero, y luego en los dos inmuebles que ha tenido en la avenida Pino Suárez.

Detrás del mostrador de la tienda de abarrotes ubicada en el número 232 de la avenida pavimentada durante el régimen de Carlos Alberto Madrazo Becerra, Rubén Pérez Pérez, representante de la familia del fundador de la empresa Manuel Pérez Cerino, dice desconocer la fecha original de apertura del local aunque con un dejo de nostalgia supone que debe tener “más de ochenta, porque cuando nací ya estaba aquí…”

Pérez Pérez, que responde a la entrevista mientras uno y otro cliente, se le acerca a preguntar sobre tal o cual cosa o, a veces, uno de los empleados, que puede ser un sobrino o primo porque el negocio prácticamente es familiar, también pide cobre por tal producto vendido, nació en 1959. Apenas dos o tres años después que su padre ya fallecido, trasladara la tienda del local de Bartolo Noguera a su domicilio actual.

Pero antes, mucho antes, quizá veinte años atrás, La Puerta del Sol nació al comercio de Villahermosa sobre la calle Rafael Martínez De Escobar, entre la desaparecida calle Vicente Guerrero y Juárez, la principal del Centro Histórico de Villahermosa.

“Para mí que tiene más de ochenta años”, no deja de insistir el comerciante, moreno él, pelo canoso, semicalvo, con los lentes como diadema en la frente.

A La Puerta del Sol que en lo alto del inmueble exhibe también el rótulo de La Puerta del Sol Naciente, suelen llegar consumidores adultos mayores, según refiere el encargado oficial del negocio. Pero también, aclara, acuden familiares de aquellos que vieron nacer y crecer la tienda como uno de los primeros comercios de abarrotes de Villahermosa. “Jóvenes casi no llegan”, ataja.

Con productos de temporada

Y quienes llegan saben que buscan. Sobre todo que el comercio está más dedicado a la venta de productos de temporada y tiene las fechas, meses y estaciones del año bien definidas en un símil del ciclo gregoriano: en enero, Día de Reyes y el carnaval; el Día del Amor y la Amistad en febrero; marzo y abril, la primavera, en tanto que en mayo el Día de la Madre, en junio el del Padre y…agosto y septiembre, las festividades del Día de la Independencia, octubre el Día de la Raza y en noviembre, el 20 de Noviembre, los muertos, los santos difuntos y hasta diciembre con las festividades de fin de año…

Prácticamente ese es el calendario de actividades y de entradas al comercio. Pero no todo es ganancia por la pérdida de las tradiciones como, por ejemplo, entregas de niño dios, las posadas: “Ya no hay, desaparecieron”, lamenta Pérez.

De todas maneras, en el “horario que la seguridad lo permite” (puede ser de las nueve de la mañana a las siete de la noche), la tienda ofrece al consumidor infinidad de cosas para cualquier celebración: máscaras, vestidos, silbatos, juguetes, dulces cristalizados, trajes de disfraces, zapatos, sombreros chontales, globos, veladoras, bacalao, chocolate, gorras de santa Claus, confetis, espantasuegras, adornos navideños, bufandas, calacas, alas de mariposas, vestidos tipo holandés, etcétera, etcétera.

Según Pérez Pérez, La Puerta de Sol es abastecida por artesanos de la capital del país, además de Puebla, Chiapas, Yucatán y, en el caso local, de productos tabasqueños de Nacajuca. Y también de productos importados, de otros países como el bacalao noruego que hoy está ya en venta para las fiestas de fin de año.

“La competencia con los macrocomercios no deja otra opción que vender productos de temporada. Antes no era así pero al perderse las tradiciones ante un gobierno desinteresado en fomentarlas y mantenerlas, pues las tiendas de abarrotes tradiciones estamos dando patadas de ahogado…”, lamenta, preocupado, pero sin perder la cordura.

— ¿Pero genera empleos, no?

— No. Este es un negocio de familia. Aquí trabajan hijos, nietos, bisnietos…¡Ya no hay pa´pagá…!

Recuerda que en alguna ocasión escuchó decir a su padre que el gobernador Madrazo Becerra había dicho que mientras él estuviera gobernando no admitiría tiendas extranjeras en Tabasco. “Pero ya vez, murió y ya nos inundaron las trasnacionales…”.

Veinte años atrás, La Puerta del Sol nació al comercio de Villahermosa sobre la calle Rafael Martínez De Escobar, entre la desaparecida calle Vicente Guerrero y Juárez, la principal del Centro Histórico de Villahermosa.

Ofrece al consumidor infinidad de cosas para cualquier celebración: máscaras, vestidos, silbatos, juguetes, dulces cristalizados, trajes de disfraces, zapatos, sombreros chontales, globos, veladoras, bacalao, chocolate, calacas, etc.

La Puerta de Sol es abastecida por artesanos de la capital del país, además de Puebla, Chiapas, Yucatán y, en el caso local, de productos tabasqueños de Nacajuca. Y también de productos importados.

sombreros juguetes bacalao