viernes, 30 octubre, 2020
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Desde el punto de vista sociológico, este fenómeno que se ha repetido en Tabasco rebasa a la cultura y la educación; incluso los ricos lo hacen.

Rapiña: salvajismo y supervivencia en Tabasco

Por Yair Dessalines

@ YairDessalines

 

La rapiña a unidades de transporte accidentadas en carreteras de Tabasco no paran; cada vez con más crueldad y salvajismo. El producto no importa, ante la oportunidad de robar azulejos, pinturas, pollos, electrodomésticos, refrescos, pescado y reses vivas o destazadas.

Los últimos actos donde pobladores destazaron ganado en plena carretera y el robo de pescado mientras el conductor de la unidad de carga yacía muerto tras el accidente, generaron críticas y repudio en redes sociales y el llamado de autoridades a no caer en estas acciones ante las consecuencias legales.

 

“Peladito y a la boca”

La respuesta a dicho comportamiento social tiene relación con los aspectos culturales y económicos, no sólo de los tabasqueños sino de los mexicanos en general, formados en la inmediatez y la oportunidad, no en la consciencia ni en el razonamiento, sostiene Jorge Gutiérrez Torres, presidente de Sociólogos de Tabasco A.C.

Aclaró que ningún robo se justifica, pero la rapiña que desde siempre se ha dado en las carreteras de Tabasco –principalmente por pobladores de comunidades marginadas— está relacionada con la desigualdad social y económica que existe en el estado.

Entrevistado por Revista Grilla para conocer el punto de vista sociológico de este fenómeno, Gutiérrez Torres señaló que hay casos donde la necesidad se impone a la educación. “Aunque muchas veces tengas la cultura y la educación, la necesidad está por encima y los valores ahí se pierden”.

Mientras haya desigualdad en la formación de los seres humanos, aseguró que siempre habrá necesidad de cubrir lo que no tienes, consecuencia del sistema capitalista de competencia, desigualdad y de falta de oportunidades que existe en México.

Si bien comparte el análisis de pérdida de valores, agregó que los responsables del nivel educativo, económico y cultural son las instituciones y los gobiernos. “Hay un error en marcar como únicos responsables a los papás, porque los papás también se forman en el sistema de gobierno”, aclaró.

Del mismo modo, el sociólogo sostuvo que no se puede comparar a México con Japón, pues de inicio es otra cultura, las necesidades básicas de los japoneses están cubiertas y las reglas de ellos son estrictas y se cumplen. “Cuando tú tienes cubiertas las necesidades, ¿para qué robas?”, cuestionó.

Dijo que es reprobable el comportamiento de los pobladores, pero también el de los políticos, gobernantes, funcionarios y algunos empresarios, que rapiñan el presupuesto y los bienes del estado y del país. “No sólo rapiñan los pobres,  también los ricos”, subrayó.

Afirmó que Tabasco tiene muchos atrasos en los parámetros de valores culturales, y mucho se debe al abandono de las instituciones por parte de políticos dedicados a saquear el dinero público.

Falta más educación de los padres: Iglesia

El vocero de la Diócesis en Tabasco, Denis Ochoa Vidal, atribuyó este fenómeno al deterioro de los valores y la descomposición social, principalmente por la falta de educación de los padres a sus hijos.

“Los padres están perdiendo las riendas de la educación. Hay muchos padres que no saben educar a sus hijos, y toman principios inadecuados para la educación, o se ha pensado que educar a los hijos es solamente darle de comer, ropa y lo material”.

Sostuvo que dicho deterioro de valores es alarmante, convirtiéndose en una sociedad de “gentes de la edad de piedra”.

“Cuando perdemos la moral, cuando nos singularizamos, perdemos el sentido de lo sagrado, entonces quiere decir que nos estamos convirtiendo en gente de la edad de piedra, en gente que nos volvemos peligrosos”.

 

Mano dura; cero impunidad

El presidente de la Comisión de Seguridad Pública del Congreso local, Guillermo Torres López, coincidió que el principal problema es la pérdida de valores en la sociedad; no obstante, demandó mano dura por parte de la Policía Federal y que no haya impunidad en las investigaciones y demandas.

Aunque los antecedentes de personas sancionadas por actos de rapiña son muy pocos (los más recientes relacionados con las protestas por el gasolinazo), el Fiscal General en Tabasco, Fernando Valenzuela Pernas, llamó a la población a no participar en actos de rapiña  pues las consecuencias legales pueden ser muy severas.

Tras anunciar avances en las investigaciones por la rapiña registrada el 5 de junio pasado a una unidad que transportaba ganado, el fiscal indicó que buscan sentar un precedente de que en Tabasco este tipo de delito será castigado.