viernes, 16 noviembre, 2018
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Existe una ley estatal que establece que 2 por ciento de los empleos en instituciones públicas debe ser cubierto por personas con alguna discapacidad, norma que no se cumple.

Relegados sociales; con ellos no se tocan el corazón

BALAZO:

SUMARIO: 

Por Francisco Olán

@jf_olan

Cecilia Herrera Zapata adorna un arreglo floral. Incrusta las flores sobre una esponja especial y poco a poco le da forma. Como le hace falta más rosas, se impulsa con su silla de rueda y agarra las que necesita, después de cinco minutos termina el trabajo. Lo coloca en el mostrador para que las personas lo compren.

Cecilia Herrera tiene una incapacidad motriz. Dice que así se llama: una incapacidad, no como muchos lo nombran “capacidad diferente”. Su condición física no le impide trabajar en una florería. Aunque las ignora, hay muchas críticas discriminatorias que hacen más difícil sobrellevar su condición.

“Las personas con discapacidad siempre hemos sido discriminadas, totalmente discriminadas. Si llegas a una empresa a buscar un trabajo, no tienes esa oportunidad que tienen otros. Los dueños de las empresas piensan que no vas a poder desempeñarlo, porque tienes una discapacidad”, comenta la también presidenta de la Asociación Tabasqueña de Minusválidos (ATM).

Explica que la discapacidad la pueden tener en el cuerpo, en la pierna, en la mano, pero en la mente razonan bien. Lo más difícil es que, a pesar de la existencia de la Ley para la Protección y Desarrollo de los Discapacitados del Estado de Tabasco, parece ley muerta porque no se promueve la capacitación y el fomento al empleo.

“Tenemos una ley que dice que en las instituciones públicas el dos por ciento de la plantilla laboral la debe cubrir personas con discapacidad. Pero es una ley muerta que no se cumple. Son casos excepcionales las personas con discapacidad que trabajen en dependencias de gobierno”, dice.

Mientras elabora otros arreglos en el mercado de las flores, Cecilia platica que en la administración pasada hubo un acuerdo verbal con el gobierno estatal, para que les permitieran trabajar en una dependencia de gobierno. Aunque instalaron a seis personas en el sector público, en el sector empresarial casi no les dan trabajo.

“Tenemos un enlace con el Servicio Estatal de Empleo para que incluyan a las personas con discapacidad. Por ejemplo, Del Sol le pide al Servicio Estatal de Empleo que le mande dos personas con discapacidad motriz, no en silla de rueda, que use muletas; o sea que por ahí viene ya una discriminación”, reitera.

Platica que en su vida personal tiene responsabilidades como cualquier persona, pues es madre y padre a la vez, de una hija que pronto estudiará en la universidad. Desde las 4:00 horas se levanta, hace su oración de costumbre, se alista si su hija va a la escuela y luego se dirige a las 5:00 horas al mercado de las flores a un costado de la Catedral del Señor de Tabasco.

“No es fácil porque soy madre soltera. Ya tiene cinco años que me separé del papá de mi hija y es difícil, no creas que es fácil. Uno como madre tiene que luchar por sus hijos y te olvidas que tienes una discapacidad”, reflexiona.

Después de llegar a su trabajo, hace los adornos florales y los días que sale más tarde es a las 22: 00 horas, sobre todo cuando hay más demanda de la clientela. El problema que enfrenta después, es que tarda para subirse a un taxi. Aunque tiene el número de uno particular que la lleva a su casa, a veces falta y es cuando más se le complica.

“Tomar el transporte es lo más duro para nosotros con problemas motrices. A veces le llamamos a unos amigos, pero cuando no trabajan, tengo que salir a la calle y la verdad que es estresante. Tardo hasta media hora porque, a pesar que van vacíos muchos, nada más te ven y se van, como que si no te vieron. Y si se paran se molestan porque no traes a alguien que te ayude”.

Agrega que “A veces se ponen chocantes, más cuando vas a subir; como el que me dijo la otra vez: “¿no va su hermano con usted? Ya me dejó el paquete” me lo quedé viendo y le aclaré: “¿Perdón? ¡Yo no soy ningún paquete, y no te estoy pidiendo limosna… te estoy pagando!” Con el hecho de que ayude a bajar la silla, no creo que se vaya caer la mano”, recuerda.

Como asociación buscarán una reunión con el próximo gobernador de Tabasco, Adán Augusto López Hernández, a quien le plantearán ampliar las oportunidades laborales para las personas que padezcan algún tipo de discapacidad. Considera que son los más olvidados y si nadie hace algo para cambiar la realidad, pasarán gobiernos y seguirán las mismas.

Adultos mayores, los más vulnerables

De acuerdo con el Instituto Nacional de Estadística y Geografía, en el 2010 contabilizó a 132 mil 212 tabasqueños con alguna discapacidad, de los cuales 50.4 por ciento son hombres y 49.6 por ciento son mujeres. El 53.1% no puede caminar o moverse, el 34.2% no pueden ver, 8.7% por ciento no puede oír, el 8.4% no se comunica, el 5.0% presenta problemas de atención y el 8.2% retraso mental.

El grupo de 60 años es el que concentra la mayor cantidad de población con algún tipo de discapacidad. Dentro de las causas que provocan dicha discapacidad, el 45.3% es por motivo de enfermedad, 17.3% por edad avanzada, 16.4% su discapacidad proviene de nacimiento y 15.0% por algún accidente.