jueves, 24 septiembre, 2020
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Saturan el CRESET: Desorden en cárceles de Tabasco

Por Mariel Aroyo / Juan Diego Morales
Revista Grilla

El sistema penitenciario de Tabasco presenta un profundo desorden, ya que lejos de servir a la readaptación social, solo sirve como confinamiento de los reclusos, quienes padecen el hacinamiento en algunos penales como el CRESET de Villahermosa con una sobrepoblación de un mil 600 internos, mientras que en municipios serán cerradas nueve cárceles por falta de presupuesto y de reos.

En Tabasco se cerrarán nueve cárceles municipales para trasladar a sus internos a Centros de Reinserción Social (CERESO) regionales, como los de Comalcalco y Huimanguillo, a pesar de que éstos tienen sobrepoblación y carecen de condiciones para la reinserción social, según la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH) en su diagnóstico nacional de supervisión penitenciaria 2015.

El proceso ha avanzado, pues los internos de Teapa y Jalapa ya fueron trasladados a Tacotalpa, en su mayoría, y otros a Macuspana. La siguiente etapa, que consiste en cerrar las cárceles de Nacajuca y Jalpa de Méndez, está en proceso, pues algunos reos ya fueron trasladados a Comalcalco.

Éste último es un centro penitenciario que, a decir del informe de la CNDH, no separa debidamente a las mujeres de los hombres ni otorga condiciones materiales satisfactorias para higiene y salud, presenta deficiencias en el servicio de alimentación, además de condiciones de autogobierno en las que los internos asumen algunas funciones de autoridad.

Las otras cinco cárceles que se van a cerrar son las de Villa La Venta, cuyos reos se irán al CERESO de Huimanguillo, que también fue calificado con semáforo rojo por la CNDH; los internos de Balancán y Emiliano Zapata serán trasladados a Tenosique; los de Jonuta, a Macuspana; y los presos de la cárcel de Paraíso podrían ser trasladados a Centla el próximo año.

No debían estar ahí

“Todas estas cárceles tienen ausencia de planes de seguridad y con construcciones remodeladas, algunas muy antiguas, que no brindan ninguna garantía en materia carcelaria”, comentó sobre las nueve que serán cerradas el director general de prevención y reinserción social de la Secretaría de Seguridad Pública (SSP), Arturo Maldonado Pulgar.

Los locales serán cedidos a los ayuntamientos, que podrían seguir funcionando como separos para resguardar a quienes son detenidos por un máximo de 36 horas, pero dejarán de hospedar a los procesados que esperan a conocer su sentencia definitiva ni a quienes ya tienen una condena fija puesto que carecen de las condiciones para ofrecer una estancia digna.

Maldonado Pulgar aseguró que los niveles de sobrepoblación en los CERESOS han disminuido, que hay espacio suficiente para quienes lleguen y que, con el cierre de las cárceles, la situación de los reos va a mejorar puesto que tendrán condiciones más dignas que donde estaban. Además de que estarán mejor vigilados porque los custodios también se van a trasladar.

La decisión se tomó en 2014 desde comisionado del órgano administrativo desconcentrado prevención y readaptación social a nivel nacional, que encabeza Eduardo Guerrero Durán. Entonces había en el país más de 200 cárceles con menos de 50 internos, los cuales se instruyó que dejen de operar.

En Tabasco, el cierre de estas nueve cárceles se apega a ese lineamiento, además de que los reacomodos se alinearán con la regionalización que adoptó en el estado la implementación del Nuevo Sistema de Justicia Penal, aseguró Maldonado Pulgar.

Esperan que con el Nuevo Sistema de Justicia Penal solo vayan a la cárcel dos de cada diez personas que con el sistema actual son recluidas, pues se busca que haya otras medidas cautelares a parte de la prisión preventiva, salvo en los delitos de alto impacto.

Viven como en ratoneras

El citado informe de la CNDH, que califica con semáforos rojos a los cuatro CERESOS que avaluó, hace dudar que se ofrecerán las mejores condiciones para recibir a los reos trasladados; lo que sí es seguro es que las condiciones que dejan atrás en las cárceles municipales son deplorables.

En el caso de Teapa, todos los reos compartían una sola celda grande y de llegar una mujer, tenía que ser confinada en un lugar muy pequeño del que no podía salir porque no es posible otra forma de separación. En Emiliano Zapata, la cárcel tiene diez internos que duermen justo debajo de las oficinas del ayuntamiento; no tienen áreas verdes ni canchas. En Nacajuca y Jalpa de Méndez, las cárceles están junto al ayuntamiento: un hueco en la pared de la cárcel daría a las oficinas municipales. La cárcel de Jonuta es también muy pequeña, sin espacios para el esparcimiento o la educación.

“La gente piensa que tener un preso es relativamente fácil, piensa que es solo darle de comer y que no se evada, pero hay que darle un tratamiento técnico, hay que darle educación, capacitación para el trabajo, áreas deportivas, estar pendientes de su estado de salud”, comentó el director general de prevención y reinserción social. Ninguna de estas condiciones se cumple en las cárceles que se cierran.

El traslado de reos

El pasado viernes en Jalpa inició el proceso para cerrar la cárcel municipal con el traslado de los primeros cinco reos, que sacaron sus pertenencias en cubetas. En el operativo participaron al menos tres patrullas: los reos salieron con las manos en alto pero sin las manos esposadas.

Afuera, una mujer reclamaba a los custodios que no se podían llevar a su interno porque el juez no había dado la autorización en virtud de que no le había fijado sentencia, pero no tenía documentos que lo acreditaran. Los policías obraron conforme a la instrucción de la dirección general de readaptación social, para la que es necesaria la anuencia del juez.

Marta del Carmen Ovando Ricardo no tenía ninguna orden judicial para impedir el traslado, pero intentó de ese modo evitar que su familiar fuera trasladado a Comalcalco. Luego que se lo llevaron en los vehículos oficiales y con el debido custodio, las autoridades buscaron convencerla de que estaría mejor allá.

Mientras en la cárcel municipal apenas tenían un espacio para dormir y unos pocos metros para estirar los pies, en Comalcalco hay al menos canchas para que pueda hacer ejercicio, además que de los reos se someten a diversas actividades. A pesar de que ahora tendrá que gastar para verlo, finalmente estuvo de acuerdo con el traslado.

CRESET, realidad aparte

El CRESET de Villahermosa es realidad aparte. Aunque cuenta con las instalaciones propias de un centro de readaptación social, su operación dista de ser la adecuada para cumplir su función.

Contra la norma que indica que este tipo de centros deben ubicarse en zonas rurales, alejadas de la ciudad, el CRESET ha sido devorado por ésta: en la zona de Ciudad Industrial viven aproximadamente 25 mil personas, lo que en caso de urgencia complica la adecuada movilización policiaca inmediata pone en riesgo a la población.

Construido con capacidad para 800 internos, posteriormente se amplió para mil 200 reos; sin embargo, actualmente alberga a 2 mil 800 presos, por lo que ameritó una calificación de semáforo rojo por la CNDH en su último informe.

De esta población, 350 internos son considerados de alta peligrosidad, por lo que de acuerdo con la norma penitenciaria lo correcto sería trasladarlos a centros penitenciarios federales. Cabe recordar que en la última década se han registrado al menos cinco fugas de reos, ocho motines y diversas ejecuciones y suicidios.

Fuentes al interior del centro penitenciario detallaron que los reos que pueden pagarlo tienen acceso a diversos privilegios, como ventiladores, televisiones, teléfonos celulares, estancia privada en locutorios y hasta renta de servicios conyugales.

Mientras que algunos de esos servicios deberían ser gratuitos, otros se encuentran prohibidos porque hacen una diferencia marcada con quienes no pueden pagarlos, o pueden llegar a propiciar la comisión de otros delitos, como es el caso de los celulares.

Algunos internos han denunciado, como consta en los informes de la CNDH, que no reciben las tres comidas al día, y que en algunos casos solo les proporcionan una. El desayuno, asegura, puede ser nada más café o atole de masa acompañado de galletas y la comida, un vaso de agua y un caldo con verdura o legumbres con cal, porque la pieza de carne o pollo se vende aparte, en 10 o 20 pesos.

Asimismo, ha habido quejas en el sentido de que nadie se puede enfermar después de las tres de la tarde porque hasta esa hora hay servicio médico, después no hay doctor. En caso de que sí lo haya, los internos tienen que pagarles 10 o 20 pesos a los custodios para que los acompañen, si no, no pueden ir, acusan. Por eso muchos prefieren aguantarse con pastillas de paracetamol.

Verdaderas escuelas del crimen

Efraín Rodríguez León, asesor jurídico de la Comisión de Derechos Humanos de Tabasco A.C. (Codehutab) consideró que es necesario elevar los niveles de capacitación de los custodios para una mejor atención de los reos y garantizar su reinserción social.

“En México las cárceles son universidades del crimen, pero no por culpa de los internos, sino muchas veces de las mismas autoridades”, manifestó.

Los diputados revelan su observación, será mayor el presupuesto, carcelario,  antes era de  alrededor de 117 millones de pesos; de ellos, 64 millones 473 mil 447 pesos con 58 centavos son para pagar los salarios de los 154 empleados; 51 millones 84 mil 371 pesos con nueve centavos son para proveer de alimentos a la población penitenciaria del estado; un millón 234 mil 660 pesos son para gastos de operación.

Para el diputado del PRD, Marcos Rosendo Medina Filigrana, debe haber inversión estatal para atender a los problemas carcelarios, y señaló que las cárceles municipales no cumplen con sus Estándares mínimos.

“Están ubicadas en los palacios municipales y todos los detenidos están revueltos, por bolos, sujetos a procesos, y consignados, evidentemente hacen que haya una saturación y mezclan a quienes no son delincuentes en potencia”, dijo.

Al Detalle

19 Centros penitenciarios hay en Tabasco: 6 CERESOS, 1 CEFERESO y 12 cárceles

9 Cárceles serán cerradas en el estado, de las cuales 3 ya fueron vaciadas

1,600 Reos es la sobrepoblación del CRESET en Tabasco, originalmente creado para 800 internos

Vacían unas y saturan otras

Los centros penitenciarios de Tabasco están desordenados, siendo el CRESET de Villahermosa el más sobrepoblado.

Los CERESOS ubicados en:
– CRESET de Villahermosa
– En Tenosique, Macuspana, Huimanguillo, Comalcalco y Cárdenas.

Las que no administra la SSP:
– Jonuta, Balancán y Emiliano Zapata

Las que sí administra la SSP
– Centla, Cunduacán, Teapa, Tacotalpa, Jalapa, La Venta, Macuspana, Nacajuca y Jalpa de Méndez.

El penal federal:
– En Huimanguillo se encuentra el CEFERESO

Con sobrepoblación:
– En Comalcalco y Huimanguillo, según evaluación de la CNDH

A punto de llegar al límite:
– En Comalcalco hay 435 internos, pero tiene capacidad para 483
– En Tacotalpa hay capacidad para 124 personas
– Tenosique tiene 158 internos y una capacidad para 220

Privilegios del CRESET
- Renta de servicios Conyugales $800
- Estancia en locutorios $200
- Mantener celular $1,000   
- Acceso a un TV $150
- Acceso un ventilador $100
- No ser revisado en día de visita $20 pesos

Toma Nota

De las cárceles, nueve administra la dirección de reinserción social y tres están en manos de los ayuntamientos en cuanto a su dirección, sueldos de los custodios y el mantenimiento de la prisión.

Se espera trasladar aproximadamente a un centenar de reos de las nueve cárceles a los centros penitenciarios de Comalcalco, Tacotalpa, Huimanguillo, Tenosique y Macuspana.

“En México las cárceles son universidades del crimen, pero no por culpa de los internos, sino muchas veces de las mismas autoridades”
Efraín Rodríguez León
Asesor jurídico de la Codehutab