sábado, 26 septiembre, 2020
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Tan solo el Hospital Juan Graham pasó de otorgar mil 349 consultas de oncología en 2015, a más de 17 mil 100 durante el año pasado, revelan estadísticas del Seguro Popular

Saturan hospitales enfermos de cáncer

Por: Mariel Arroyo

 

La Torre Oncológica que espera Tabasco desde que era gobernador Andrés Granier está casi lista. El proyecto, iniciado en 2008, ha consumido 264 millones 277 mil 217 pesos. Casi 100 millones más de lo que originalmente se presupuestó, según revela información obtenida a través de solicitudes de transparencia.

Mientras se resuelven los últimos detalles, en el hospital se ha ampliado la capacidad para otorgar atención especializada. Ello se nota al comparar la cantidad de consultas de oncología otorgadas en el Hospital Juan Graham Casasús, que incrementó de mil 349 en 2015 a 17 mil 101 en 2016. La cantidad de pacientes que fueron internados también aumentó: en 2015 ingresaron con cáncer al hospital 967 personas, mientras que el año pasado fueron mil 109.

Mientras tanto, en el Hospital del Niño Rodolfo Nieto Padrón, la cantidad de menores que han sido atendidos por cáncer no varió mucho: de 86 en 2015 aumentó a 88 en 2016. El año pasado se atendió a tres bebés menores de un año, a 30 menores de entre uno y cinco años, a 26 menores de entre seis y 10 años, y a 29 jóvenes de entre 11 y 17 años de edad.

De acuerdo con información de la Dirección de atención médica del Seguro Popular en Tabasco, los pacientes con cáncer son amparados por el Fondo de protección contra gastos catastróficos (FPGC) y el Seguro Médico Siglo XXI. Por estos medios se presupuestan cantidades millonarias a los hospitales de alta especialidad.

El año pasado, por el FPGC se asignaron a los hospitales Juan Graham, Rovirosa, De la Mujer y Del Niño, montos por un total de 163 millones 624 mil 586 pesos; mientras que por el Seguro Médico Siglo XXI se les asignaron otros 21 millones 250 mil 923 pesos.

Los pacientes, sin embargo, tienen que esperar mucho para que les programen una consulta y en algunos casos, siguen siendo referidos a Campeche para su atención. Con frecuencia se quejan de que tienen que comprar ellos mismos los medicamentos y que son muy caros.

Llevan a su hijo a morir en casa

Eleuterio de la Cruz y Josefina Díaz esperan afuera del Juan Graham a que les entreguen a su hijo, que tiene cáncer en el hígado. Lo internaron, pero los médicos han dicho que nada pueden hacer por él, que se lo lleven a morir a su casa en la ranchería Sabana Nueva, municipio de Centro.

“Ya no se puede hacer nada, ya se había detectado pero no tenían los medicamentos, lo trajimos acá como cinco o seis veces”, recuerda don Eleuterio, quien se queja de haber gastado “un dineral” en los medicamentos. Después de todo ese esfuerzo, su hijo se está muriendo.

Josefina, con la voz quebrada, describe el estado de su hijo mayor: “está boqueando, ora sí que puedo decir que nomás está boqueando. Ya nos lo dio el doctor para que nos lo llevemos ya, para que vaya a morir a la casa”.

De nada les sirvió gastarse antes sus ahorros en pagar doctor privado. Tenía cólicos fuertes y le diagnosticaron problemas en la próstata. Cuando lo operaron se dieron cuenta de que era cáncer. Luego de la mala atención con médicos privados, apelaron al Seguro Popular. Pero tampoco mejoró. Ya era muy tarde.

“Ya aquí lo trajimos, nos mandó un especialista que lo trajéramos. Ya le daba mucho cólico, le habían detectado que estaba invadido de cáncer el hígado, el colon. Aquí nos han cobrado todo, nos han pedido todo. Todo nos piden, todo hay que comprarlo”, lamenta doña Josefina mientras su esposo hace lo necesario para conseguir una ambulancia en qué trasladar a su hijo.