martes, 22 octubre, 2019
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La manzana 22 del sector Valle Real de Pomoca registra hundimientos desde 2012; tras los sismos de septiembre, los daños ya preocupan a quienes ahí habitan.

Se los traga la tierra, viven intranquilos

Flor García Morales

@FlorGarciaMora1

Antes de dormir, los habitantes de Pomoca, Sector Valle Real de la manzana 22 encomiendan su vida a Dios y abrazan a sus seres queridos, por si acaso durante la noche los sorprende nuevamente un terremoto y no tienen tiempo de huir.

Los condominios en esta zona literalmente se hunden, situación que según los afectados inició desde 2012 cuando detectaron un ligero hundimiento, y la empresa Constructora Vive Pomoca saneó inyectando concreto, sin embargo a raíz de los sismos registrados el 7 y 19 de septiembre con magnitud de 8.2 y 7.1 grados respectivamente, la situación ha empeorado.

Su patrimonio se desmorona

A pesar de sus oraciones, los vecinos aseguran que cada noche se acuestan con el temor de que con un mínimo movimiento de la tierra, algo terrible suceda. Son nueve edificios con anomalías, en total 144 departamentos, pero en la manzana 22 de Valle Real, actualmente viven 61 familias, ya que muchas optaron por dejar su vivienda y no exponer la vida.

Araceli Pavón Jiménez, junto con más habitantes de estos edificios, ha buscado una solución, pero lo único que piden es justicia, ya que adquirir su vivienda fue un sacrificio y por ello quieren respuestas.

“Estas anomalías se vienen presentando desde 2012 cuando notamos una inclinación, se acrecentaron en 2013, sobre todo en los edificios 1,2,3,4,5 y 6 son las que más daños han sufrido, presentan grietas que traspasan la estructura, y personal de Vive Pomoca vino a inyectarles concreto en el área de estacionamiento y resanó los edificios y departamentos afectados; esta vez debido a los sismos volvieron a sufrir daños, pero nos encontramos con otros vicios ocultos, como el estacionamiento del edificio 6, donde hay un hoyo al que inyectan concreto constantemente, con una profundidad de 19 metros”, acusó Pavón Jiménez.

Otros vecinos como Ingrid Alejandra Jiménez Jiménez, Miguel Ángel Aguilar y Jhonatan Contreras, acusan a Vive Pomoca de no querer responder ante las anomalías que presentan sus viviendas, muchas de las cuales aún están pagando a través de su crédito, cantidades que van de los 240 a 380 mil pesos.

“Vive Pomoca ni siquiera nos da la cara, nos dijeron que nos enviarían un especialista para nuestra tranquilidad y vino el Colegio de Ingenieros, pero por lo que vemos sólo vinieron a encubrir a la empresa porque nos dijeron que podemos estar tranquilos que no hay riesgos, pero a simple vista pueden ver cómo las viviendas están de un lado y sin que haya sismo casi todas las noches podemos sentir cómo se mueven nuestros hogares”, acusó Jiménez Jiménez.

Lo que los vecinos exigen a la empresa constructora es ser reubicados o en su defecto que cancele el contrato que tienen con ellos para poder adquirir una mejor vivienda para su familia, aunque hasta ahora la respuesta ha sido negativa.