martes, 22 septiembre, 2020
Home / NACIONAL / Se quedan sin escuela y usan parroquia en la Isla

Se quedan sin escuela y usan parroquia en la Isla

 

POR MARIEL ARROYO

“Hace mucho calor y no tenemos espacio para jugar”, se queja uno de los niños tras los barrotes del patio del templo donde toma clases. Padres de familia y maestros decidieron improvisar las aulas ahí antes de seguir exponiendo la salud de los pequeños con loa contaminación que enfrentan en sus instalaciones.

 

Dos meses después que se denunciara la situación de la escuela primaria Fernando E. Gonzali de La Isla, junto a la cual el Consorcio Lugo arrojó lodos de perforación de pozos petroleros para rellenar un terreno, los afectados siguen sin obtener soluciones ni de la Secretaría de Educación ni de la Secretaría de Energía, Recursos Naturales y Protección Ambiental del gobierno del estado.

 

Son 285 niños los afectados, de acuerdo con el director de la escuela, Isidro Mota Paredes. “No vemos ninguna solución a la problemática que se tiene, las autoridades no han aligerado para que los niños regresen a la escuela. Nos están dando largas, a lo mejor para que nos cansemos y desistamos y demos por cerrado el asunto”, lamenta.

 

Aunque la empresa ya retiró los recortes de perforación, que contienen sosa cáustica, gas clorhídrico y sales industriales, los menores continúan presentando reacciones alérgicas, aunque en menor medida. Desde que se cambiaron al templo, a mediados de abril, ya no hay tantos casos de vómito, mareo, fiebre o dolor de estómago, pero sigue la irritación en la piel y los padres de familia se quejan de que no tienen con qué llevar a los niños al médico.

 

Una de las soluciones que buscan es la reubicación de la escuela primaria, pues temen que aunque Consorcio Lugo haya quitado los recortes de perforación de las cinco hectáreas donde los colocaron, la contaminación química haya penetrado hasta el suelo y pueda volver a afectarlos después con el calor o la lluvia. Además, señala el director, nadie les ofrece la garantía de que se volver a las mismas instalaciones no van a tener problemas de salud.

 

El traslado al templo para continuar con las clases ha sido difícil, asegura el director Mora Paredes. “No hemos tenido apoyo por parte de las autoridades indicadas en ayudarnos a hacer todo este movimiento, sino que son los mismos padres con sus recursos que han buscado una iglesia, que han buscado cómo trasladar los pupitres, llevarlos, instalarlos como salón de clases. De parte de los maestros y de todas las autoridades de la escuela están poniendo lo mejor para que las clases se sigan dando”.

 

“Ahorita queremos mejorar la situación en la que están recibiendo clases los alumnos. Se les está pidiendo apoyo al presidente municipal y al gobierno del estado para que nos apoyen con cuestiones como ventiladores, toldos, eso que se necesita para finalizar este ciclo escolar. La preocupación también es también para el siguiente, porque a como va, parece que vamos a iniciar en el mismo lugar”, comenta preocupado.

 

Lo que más lamenta es la falta de información por parte de las autoridades. “Nada más nos dicen que están haciendo lo pertinente y que tenemos que esperar. Sabemos que la Secretaría de Educación tiene ya puesta una demanda ante la PGR en contra de la empresa por daños al plantel educativo, pero no sabemos qué camino lleva”.

 

Bajo el calor y la distracción de tener a grupos mezclados, los maestros se esmeran impartir clases a los alumnos. Todos tienen la esperanza de volver a la escuela antes que termine el ciclo escolar, pero saben que van a estar en el templo por tiempo indefinido.

 

Mientras tanto, los niños se apiñan bajo una lona al calor del mediodía. Todavía alguno tiene ánimo de patear un balón en el polvoriento frente de la iglesia, aunque sabe que no puede correr mucho porque no hay espacio y puede golpear a sus compañeros.

 

Enfrente, en un patio, los niños de sexto año están aparte y presentan un examen bajo las cuerdas de un tendedero. Para ellos, lo importante es que terminen el año y que puedan pasar a la secundaria sin problemas.

Desde el año pasado el FONE sustituyó al Fondo de Aportaciones para la Educación Básica y Normal (FAEB) para transferir el pago de nómina del sector educativo desde la federación, como es un fondo de participaciones federales, entra en el Ramo 33.

A nivel nacional, en el primer trimestre de 2016, el gobierno federal pagó 88 mil 793 millones 500 mil pesos a través del FONE, una disminución real del 4.8% respecto a lo pagado en el primer trimestre de 2015. En Tabasco, la reducción de la nómina magisterial fue de 31.6%.