martes, 27 octubre, 2020
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En Tabasco mueren dos menores al día víctimas de maltrato; además de la explotación laboral, abuso sexual y embarazo en menores de edad, ubican a la entidad entre los 10 estados que más violentan sus derechos.

Violencia consume a la infancia; revictimizados por autoridades

Por Flor García Morales

@FlorGarciaMora1

Los niños son la esperanza del mundo, así lo aseguró una vez el político y escritor cubano, José Martí; sin embargo, este hecho parece no ser relevante en el estado y es que en Tabasco, 60 por ciento de ellos vive en situación de violencia, ya sea física, sexual, por situación de abandono e incluso maltrato institucional.

A nivel nacional, la entidad se encuentra dentro de los diez primeros lugares en maltrato infantil, esto según estadísticas de la UNICEF en México. Existen cifras nacionales que comparte Tabasco y sobre todo con el sur del país, como la de dos fallecimientos diarios de menores de 14 años, víctimas de violencia.

La asociación civil “Aldea por los niños” documenta al mes un promedio de 30 casos relacionados con abusos severos que terminan en la hospitalización de los menores.

En Tabasco, otras manifestaciones del maltrato y apatía hacia esta población, son el embarazo -que ocupa el primer lugar a nivel nacional-, la exclusión de niños indígenas, así como la explotación laboral infantil y abuso sexual, estadísticas que lo ubican en los primeros lugares del país, según datos de “Aldea por los niños”.

Alejandra Arias, presidenta de esta asociación, señaló que en el estado son al menos 70 mil niños los que se encuentran en condición de trabajo infantil, de los cuales la mayoría son varones y como consecuencia muchos han abandonado sus estudios.

En cuanto a los embarazos en adolescentes, añadió que hay registro de niñas hasta de 12 años en esta condición. “Estas son problemáticas que tienen que ser atendidas, estamos también liberando las estadísticas de maltrato físico y sexual, muchos casos de incesto, prácticamente esta violencia se está dando en 90 por ciento de los casos, en el hogar”, señaló la activista.

El Sistema de Información Sobre Nacimientos el (SINAC), indica que, en Tabasco en 2012, se registraron 10 mil 606 casos de embarazos en adolescentes; en 2015 hubo 10 mil 438; en 2016, 9 mil 416; en 2017, 9 mil 8; para el primer semestre de 2018, 3 mil 892.

A pesar de esta disminución, la presidenta de “Aldea por los niños” recordó que la entidad continúa en primer lugar a nivel nacional con esta problemática.

La Fiscalía General del Estado (FGE) por su parte, señala que cada mes se inician entre 25 y 30 averiguaciones previas y carpetas de investigación por el delito de maltrato infantil de diversas índoles, principalmente en las edades que van de entre los 2 y los 16 años.

En tanto en el DIF, en 2017 resguardó a más de 25 menores que fueron víctimas de maltrato infantil y según su propio registro, diariamente se tiene una agresión en contra de un menor.

En su portal de transparencia, la FGE señala que hasta noviembre de 2018 se han presentado más de 200 denuncias por agresión a menores de uno a 16 años que han sido víctimas de abuso sexual, corrupción de menores, violación, secuestro y violencia familiar.

 

Violencia en las instituciones

“Cuando un menor ha sufrido algún tipo de violencia y busca denunciar estos hechos se encuentra con la mala atención por parte de los servidores públicos en instituciones como la Fiscalía o el DIF, donde hay una gran carencia de perfil profesional, por ejemplo en las procuradurías del menor y la familia de los municipios desconocen cuáles son los protocolos a seguir para atender casos de violencia, entonces estos niños violentados caen en la impunidad”, señaló Alejandra Arias.

“Estamos liderando también estadísticas de impunidad o como se le conoce de maltrato institucional contra los niños, porque no se destina ni el presupuesto suficiente y mucho menos el perfil profesional idóneo para la atención”, agregó.

Para la activista, la situación es realmente alarmante porque no solo existe una descomposición social en lo fundamental, en el maltrato infantil, sino que también existe una cultura de maltrato muy arraigada y que se ha normalizado en zonas tanto urbanas, rurales e indígenas, donde se ve muy normal violentar un niño.

 

Niños olvidados

El primer lugar es para la violencia física, la de tipo sexual es el tercer lugar y otro tipo es el de abandono de persona, ya que el maltrato no solo es acción, también es omisión.

Según reporta “Aldea por los niños”, principalmente en zonas rurales, existe la queja relacionada con el embarazo adolescentes. “Muchas chicas que tienen un hijo a temprana edad, luego quieren rehacer su vida y el infante queda en manos de otra persona”.

El maltrato por omisión también está liderando entre segundo y tercer lugar, por abandono de persona. “El llamado es a quienes pueden instrumentar políticas públicas, porque países latinoamericanos como Chile es un ejemplo de que, a través de políticas públicas eficientes, elaboradas, por especialistas con enfoque ecosistémico que involucra familia, comunidad y escuelas e instituciones con estos enfoques sí se pueden revertir estas estadísticas. Logró bajar sus niveles de exclusión infantil a 30 por ciento aproximadamente”, pidió la activista.

“En Tabasco la exclusión infantil afecta a mas de 50 por ciento de los niños y Chile estaba igual; el problema es que aquí no hay interés”, concluyó Arias.

 Marcados por la violencia

Para el psicólogo Rodulfo Reyes Cortázar, el maltrato infantil en sus diversas vertientes, dígase física, psicológica, sexual o cualquier otra, tiene consecuencias directas como la predisposición a experimentar trastornos mentales.

En este sentido, Reyes Cortázar señaló que con los altos índices de violencia que se tienen en el estado, se impacta de manera directa a la sociedad, debido al concepto del aprendizaje por observación, por lo que dijo que quienes tienen una conducta violenta, en la mayoría de los casos fueron niños maltratados o abandonados.

“Esto genera una descomposición social, ya que de por sí los tabasqueños tienen predisposición a la violencia por factores como el clima, su personalidad, cuando se presenta violencia en esta etapa de la vida se hacen individuos más vulnerables que incluso pueden llegar a presentar problemas de adicciones”, subrayó el psicólogo.

La sexóloga Patricia Martínez Jaimes por su parte, recordó que el abuso sexual infantil, lo cometen generalmente personas cercanas a los niños, ya que son quienes tienen un contacto cercano a ellos y suelen ser familiares, amigos o personas en sus escuelas.

“Es importante que los padres estén atentos de las conductas de sus hijos, si notan comportamientos violentos o diferentes, hay que escucharlos o buscar ayuda profesional, este tipo de abuso suele causar vergüenza en las personas que lo padecen, incluso hay quienes sienten culpa y por lo tanto requieren ayuda”, aseveró la sexóloga.