jueves, 22 octubre, 2020
Home / OPINION / ¡Y LA BICICLETA PUEJ, DIANTRE!

¡Y LA BICICLETA PUEJ, DIANTRE!

«Mujer que no la hace de pleito, es macho; tabasqueño que no es terco, no es choco…»

Aglomeraciones por todas partes. Filas de kilómetros.

El “Hoy no Circula”, según muchos que en redes consignaron las molestias, (auguraron) “va a dejar más contagios”.

¿Por qué no funcionaría en el Edén, si en todo el mundo se inmovilizó al transporte público?

El choco tiene sus propias leyes -en realidad, una sola-, y se resumen en hacer su santa voluntad.

Mucha gente que se expresa en internet se indignó por los enormes inconvenientes que el “Hoy no Circula” causa a los usuarios del transporte colectivo.

Para ellos, lo más importante han sido las molestias en paradas y sitios, y desde esa perspectiva, consideran un fracaso la implementación del programa.

Sin embargo, el “Hoy no Circula” no se hizo -en la emergencia- para buscar que la gente se traslade y distribuya mejor en el transporte público, por eso el reclamo de mantener las mismas unidades, y solamente reducir aforos, es una mala interpretación.

La finalidad -urgente, en el caso del Edén, por los cientos de muertos- es inmovilizar al extremo a la ciudadanía para impedir más contagios y salvar vidas.

No que se siga desplazando igual en una mera reformulación de espacios y horarios de taxis, combis y autobuses.

En España, el transporte público fue recortado en 50% (hasta 60%).

Y en el particular, restringido como en el Edén a actividades esenciales como compra de básicos, causas justificadas y emergencias, se prohibió circular acompañado, a menos que fuera en soporte de discapacitados, niños o mayores.

No conlleva el mismo riesgo: es muy poca gente por vehículo, pertenece al mismo núcleo familiar, y su eventual localización -en caso de contagio- es rápida.

En Tabasco, con 689 muertos por COVID-19, gran porcentaje de la población continúa sin creer en el virus, procesa a su manera (peculiar manera) lo que sabe o lee, y/o no teme a las consecuencias.

Dentro de los habitantes del orbe, no somos los que más amor le tenemos a la vida.

La reducción de espacios se va a dar no únicamente en el transporte, sino en todos los lugares de reunión y concentración de personas (escuelas, restaurantes, centros comerciales, espectáculos, etc.)

Mejor, pues, es irse acostumbrando.

La mejor opción que los países dan a los que tienen que salir de sus casas es usar bicicleta, como Evaristo, aunque sin escoltas ni fotógrafos.